
“Puedo ver el primer round que será un round de muchos sentimientos. Mayweather comprenderá en seguida que su ventaja de peso no es una ventaja tan grande como él pensó que sería. Siento que las cosas comenzarán a calentarse en la segunda ronda, cuando Mayweather comience a oír los abucheos de todos aquellos aficionados quiénes estarán en el fin de semana de Independencia mexicana, todos los alborotados aficionados de Márquez.Entonces Mayweather querrá demostrar que él puede estar de pie frente a un tipo más pequeño sin el problema. Esto es cuando las cosas comenzarán a desplegarse en el favor de Márquez. Mayweather no es invencible. Realmente siento que Márquez lo expondrá.”
Esos fragmentos fueron sacados del uno de los materiales de Oscar De la Hoya, que son publicados cada semana en su columna en RingTV.com
Oscar ya visualiza un MGM Grand abarrotado por mexicanos, estos abucheando a Floyd Mayweather por el hecho de ser un norteamericano el que está enfrentando a un paisano, dado el antagonismo entre ambos países. Y él, con una sonrisa en la cara y apoyando de dientes para afuera y junto a su raza mexicana a Juan Manuel “Dinamita” Márquez, al cual estará utilizando como escalón para futuras contiendas de su estrella, Floyd “Money” Mayweather.
Cuando Julio Cesar Chavez era el gigante de la división de los superligero no había rival que le hiciera frente, prácticamente había terminado con las clasificaciones, y algunos peleadores como Juan Martín Coggi rechazaban su mejor día de pago con tal de no recibir un nocaut. Chavez era lo más dominante que se había visto al final del siglo pasado, algo que es muy raro ver en la actualidad. Por tal razón la grandeza de “El Gran Campeón Mexicano” ni de broma puede ser comparada con el oportunismo de Floyd Mayweather, que siguiendo la escuela de Bob Arum va evitando rivales peligrosos, y todo ello auspiciado por otro alumno avanzado de aquel viejo lobo, Oscar De la Hoya.
El evitar cierto tipo de boxeadores no es cuestionable, todos los púgiles tienen problemas con un estilo en particular. Nacho Beristain me confesaba que Vicente Escobedo -quien el mismo 19 de Septiembre se enfrentará a Michael Katsidis por el título mundial ligero- tiene problemas con lo boxeadores zurdos, y esto debido a la escasez de peleadores con ese perfil en el Gimnasio Romanza, por eso buscan evitarle ciertos rivales para no abollar sus registros.
Julio Cesar Chavez tenía problemas con los boxeadores rápidos, Rocky Lockridge, Meldrik Taylor, Héctor Camacho, Frankie Randall, Pernell Whitaker, Oscar De la Hoya, todos ellos eran peleadores rápidos, y con ninguno se rehusó a pelear. Floyd Mayweather sigue escogiendo con pinzas a sus adversarios, sabe que los peleadores con buena puntería y que imprimen gran presión son su talón de Aquiles.
La última gran pelea del “Cesar del Boxeo” fue contra Greg Haugen. Ahí mismo, con un Estadio Azteca a su máxima capacidad, brindó una actuación impresionante. Después, aunque seguía derrotando a sus rivales por nocaut mostraba poco interés, le gustaba la parranda y eso no era nada bueno para los negocios, se aproximaba a la decadencia que atraviesa todo púgil, y lo demostró cuando enfrentó al “Chicharo dulce” Pernell Whitaker. Fue esa pelea, el desquite de Lou Duva, en el que Don King se dio cuenta que aquella mina de oro llamada Julio Cesar Chavez se le acabaría si no hacía algo rápido, y aunque le pudo salvar el invicto con un empate descarado, la dupla Chavez-King había perdido credibilidad.
El siguiente rival de prestigio en la lista del “Cesar” era Frankie Randall, se hizo una buena promoción desde antes de Terrence Alí, pero el pleito no se había aterrizado. Ambos púgiles se verían las caras en Enero 29 de 1994. Julio cumplía su último compromiso el 18 de diciembre en la cuidad de Puebla, después de ello se dedicó a las fiestas decembrinas y perdió condición. El día del pesaje fue multado por 500 dólares por la Comisión Atlética del Estado de Nevada por llegar a la ceremonia del pesaje 25 minutos tarde, se le veía el rostro demacrado, como si le hubiese costado demasiado trabajo marcar el límite requerido para el peso Súper Ligero.
La pelea fue dominada por Randall de principio a fin, y como era de esperarse, Julio tenía una excusa, estaba furioso con Richard Steele por el descuento de los puntos, culpó a los jueces por haberlo visto perder en la pelea y exigía la revancha. Don King regresaba la atención de nuevo para Julio Cesar Chavez. Una pelea de revancha contra el púgil que le terminó con el invicto se vendería bien.
El mismo Julio Cesar Chavez recuerda con detalle aquella historia, sabe que Frankie Randall le ganó bien, pero culpa a Don King de haberle tendido una trampa. King sabía que Julio tenía problemas con la bebida y no entrenaría durante todo diciembre, es por ello que le pidió al promotor otra fecha para celebrarla, pero no se la concedió.
Más allá de las palabras del propio protagonista de esa historia, los hechos me demuestran que una derrota para él significaba mucho más que una victoria, y montar un escenario nada favorable, con un boxeador rápido de manos, con buena quijada, en el mes de Enero, y con un Julio Cesar Chavez sin entrenar, le daba la certeza a Don King que podía ser derrotado.
La prueba del manoseo de Don King tuvo su revelación cuando en la revancha, la cual evidentemente generó más interés a pesar del poco carisma del “Cirujano” Randall, Julio Cesar Chavez recuperó su cinturón con una polémica decisión técnica provocada por un cabezazo intencional del “Cirujano” Randall. El descuento de 1 punto provocó que las tarjetas favorecieran a Julio. Al parecer de todo ese manoseo se había ganado más de lo que se había perdido, y por supuesto el tan esperado desquite nunca llegó, Chavez tomaba un segundo aire y no convenía arriesgarse a otra derrota.
Floyd Mayweather no ha dado muestras de decadencia, y aunque estuvo alejado de los encordados durante casi dos años, ha sabido mantener la atención hacia su persona. Floyd Mayweather sigue siendo polémico, la gente que lo detesta va a las arenas esperando que pierda, sus seguidores adoran cuando abre la boca para vanagloriarse de él mismo. Floyd Mayweather no puede perder el invicto, es por ello que hace tiempo no enfrenta a un rival que le represente un verdadero reto, Floyd Mayweather no perderá éste 19 de Septiembre contra Juan Manuel Márquez.
“Di lo que quieras acerca de Floyd Mayweather: El hombre sabe cómo apretar botones de la gente, que se traducen en la venta de entradas y compras de pagos-por-ver.” Puntualizó Oscar De la Hoya.
mayel00@yahoo.com
Foto; GABRIEL BOUYS/AFP/Getty Images

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