Luego de sus triunfos del martes en el Auditorio del Complejo Cultural Siglo XXI, que lució lleno pese a la fuerte lluvia, quedó el deseo por parte del público de que les traigan a Puebla más carteleras de la jerarquía de aquellas que contienen campeonatos reconocidos por el Consejo Mundial de Boxeo.

El “Canelo” estuvo acompañado por sus hermanos, “El Inocente” y “El Español”, y su convaleciente mentor, “Chepo” Reynoso.
Su victoria sobre el argentino Carlos Herrera fue en un santiamén, en la primera defensa del cetro mundial juvenil welter del CMB. “Si se me presenta la oportunidad de noquear rápido, la aprovecho”, dijo el “Canelo”, cuya derecha es dinamita pura.

Sosa batalló, pero terminó por noquear técnicamente en el sexto asalto al boricua Omar “Pastor” Soto, un retador timorato y excedido en precauciones. El misil de derecha con el que Édgar definió su décima defensa del cetro universal minimosca pudo haber acabado en drama, si el réferi Vic Drakulich no hubiese intervenido. Sosa no tiene piedad cuando ve herida a su presa.
Por José Luis Camarillo (ESTO)

FOTOS, Pepe Rodríguez (SULJOSBLOG.COM)