
El boxeador mexicano Julio César Chávez Jr. pasa por un difícil momento luego de que se le encontrara positivo de una sustancia ilícita (furosemida) previo a su combate el 14 de noviembre ante Troy Rowland. Si tomamos en cuenta los antecedentes en este tipo de casos, lo que le espera a Chávez es una sanción económica y la suspensión por un tiempo de hasta nueve meses del cuadrilátero.
De cinco casos que se han dado a partir del año 2000 hasta el presente, todos han sido sancionados, los más severos para los nicaragüenses Rosendo Álvarez y Ricardo Mayorga quienes fueron suspendidos por 9 meses y con multas económicas de hasta 50 mil dólares.
El joven peleador dijo al respecto que ingirió la sustancia como diurético para bajar de peso por su compromiso ante Rowland. “Me deshidraté mucho y hasta estuve hospitalizado, me pusieron glucosa, vitaminas y pues absorbí todo, por lo que batallé para dar el peso y me tomé el diurético para que me ayudara a bajar más rápido”, dijo el hijo de la leyenda.
Por su parte Jose Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo declaró que piensa que Julio adquirió la sustancia inocentemente y que hablará con él para saber que acción debe tomar “nosotros siempre si alguien comete un error en el boxeo, lo castigamos, pero si no es así, entonces mi obligación es defender al boxeador”, sostuvo.
Esta situación se da en un momento en que se hablaba del año 2010 como el año en que por fin Chávez disputaría una pelea de campeonato mundial. Habrá que esperar a los primeros meses del próximo año a ver como se desarrolla todo.
La furosemida es un diurético utilizado en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca congestiva, hipertensión y edema. Junto con otros muchos diuréticos, la furosemida está incluida dentro de la lista de sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje debido a que puede enmascarar la presencia de otras sustancias en el organismo.