RÉFERI, JUEZ Y “GERULES”

Published on Fri, 17/07/09 | ENTREVISTAS
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EDMUNDO F. HERNÁNDEZ VERGARA

gerules32En las entrañas de la vieja arena se escuchó su primer llanto. Alguien cortó el cordón umbilical que lo unía a su progenitora, pero el que lo mantiene atado hasta la fecha al boxeo nadie lo encontró. Ese día nació en Tuxpan, Nayarit, Juan José Ramírez Avilán, el boxeador, el réferi, el juez y el payaso “Gerules”. 

Tijuana, B.C.-Aquel 13 de agosto de 1961, don Víctor Ramírez tomó a su mujer de la mano y se encaminó presuroso hacia la vieja arena del poblado Las Agrias, del municipio de Tuxpan, Nayarit.

Sin mayores recursos, el campesino se refugió en su segundo oficio para obtener los 30 pesos que le cobraría el doctor por el parto de su esposa, quien cumplía en esos días el noveno mes de embarazo.

Con esa angustia, don Víctor se metió a un tinglado a intercambiar golpes con otro hombre y dejó a su mujer en las gradas con la promesa de acudir a un hospital en cuanto terminara la riña. Pero no hubo necesidad ni tiempo. La criatura había elegido esa fecha, ese lugar y ese ambiente para iniciarse en la vida.

En las entrañas de la vieja arena se escuchó su primer llanto. Alguien cortó el cordón umbilical que lo unía a su progenitora, pero el que lo mantiene atado hasta la fecha al boxeo nadie lo encontró.

Ese día nació en Tuxpan, Nayarit, Juan José Ramírez Avilán, el boxeador, el réferi, el juez y el payaso “Gerules”.

Al pugilista lo dejó hace tiempo a pesar de los 55 nocauts que consiguió en 65 contiendas, pero el réferi, el juez y, sobre todo, “Gerules”, un payaso nacido de la casualidad, están en su mejor momento.

Un personaje tan versátil debe tener algún secreto, aunque Ramírez le atribuye sus distintas caras a los imprevistos de la vida.

“Uno nunca termina por conocer lo que trae adentro. La vida da muchas sorpresas. Después de ser una persona a la que le costaba trabajo platicar con los demás, ahora soy un payaso que anima fiestas”, dice el nayarita de 48 años de edad.

Y si su llegada al mundo resultó repentina y hasta cierto punto inesperada, su origen como pugilista no desentona con la historia.

El mismo día que cumplió 15 años, Juan José acudió en calidad de aficionado a una función de box en su natal Nayarit, y terminó sobre el ring como uno de los púgiles triunfadores de esa noche. Sin haberse calzado jamás unos guantes, el muchacho aceptó cubrir la ausencia de uno de los púgiles de la velada a cambio de 150 pesos. Peleó con el nombre del “Gallo Tapado” y ganó una decisión en seis rounds, pero juró no volver a desafiar los peligros de un ensogado.

“Fue en 1976 y juré no volver a boxear porque duré ocho días con calentura por los golpes. Pero más rápido cae un hablador que un cojo y regresé. Me habían gustado los aplausos y el dinero que gané”, recuerda Ramírez.

Dos años después de su debut en Nayarit, a Juan José se le presentó la oportunidad de continuar su carrera como boxeador en la ciudad de México, Guadalajara o Tijuana.

Y el sentimiento lo guió a la frontera. Anhelaba ganar dinero y construirle una casa a sus padres y posiblemente en cualquiera de las tres ciudades lo hubiera logrado. Sin embargo, en Tijuana vivía la mujer que sería su esposa y que había conocido durante unas vacaciones en Nayarit.

“Así llegué a Tijuana. Me vine siguiendo a la que ahora es mi esposa”, expresa.

“Recuerdo el día que llegué a Tijuana. Eran las cinco de la mañana y afuera de la casa del tío con el que llegué, me estaba esperando un muchacho que no conocía para irnos a entrenar al gimnasio de Pedro Morán. Era el ´Rocky´ Valero, que después sería campeón nacional”, agrega.

Quienes lo vieron en acción, describen a un fajador-técnico con una pegada de espanto y aseguran, sin caer jamás en la duda, que en estos tiempos, sería un campeón mundial de respeto.  

Su retiro como boxeador fue prematuro, pero Juan José no se arrepiente:

“Yo me metí al boxeo con la ilusión de ahorrar para construirle una casa a mis papás, y en cuanto cumplí mi objetivo, me retiré. No quise quedar lastimado y preferí dedicarme a otros trabajos, porque desde que llegué a Tijuana me fue bien en el box y en todas partes”, señala el nayarita, quien acumula más 40 contiendas de campeonato mundial como réferi y juez.

gerules-n12– ¿Cómo surge el payaso “Gerules”?

“Hace 18 años fui ocasionalmente a Plaza Río y había un concurso de payasitos. Yo era un muchacho muy temeroso y me invitaron a competir. Estaba nervioso pero me llevé la gran sorpresa que le gané a todos y los demás concursantes eran actores. De ahí me gustó y nació “Gerules”, que es una palabra de mi abuela que significa niño flojo.

“El payaso nació sin querer, igual que el boxeador. Me agrada divertir a la gente y que los niños sonrían. Es un trabajo muy serio. Gerules es el hermano menor de Juan José Ramírez; es un personaje muy bonito que vive dentro de mí y me ha ayudado mucho. Gerules es mi otro yo y una buena medicina para el estrés”, añade.

– Si tuviera que elegir entre la adrenalina del boxeo y la sonrisa de los niños, ¿con qué se quedaba?

“Es un reto difícil porque gozo de las dos cosas. El boxeo me ha abierto muchas puertas, me ha ayudado a conocer lugares y personas. Y el payaso pues… me encanta, lo siento y lo hago con mucho gusto. No soy de esos payasos que nada más cumplen. Sería muy difícil decidirme por alguna de las dos cosas; es la brutalidad hecha arte contra la sonrisa inocente de los niños”.

Sin embargo, no hay por qué elegir. A pesar de los contrastes, ambas situaciones pueden mezclarse:  

“Cuando peleó Erik Morales contra Junior Jones en El Toreo, hace ya algunos años (en 1998), yo tenía un contrato en la tarde como payaso. Yo iba a referear la pelea de la ´Cobrita´ Soto con un argentino y tenía que estar en la arena a las 6. El ´show´ fue de una hora, pero el señor de la fiesta quería una hora más y le tuve que explicar que me estaban esperando en El Toreo para referear una pelea de box. El señor no podía creer que el payaso también fuera réferi, pero me dejó ir. Todavía llegué maquillado a El Toreo y me despinté en el vestidor”, relata.

– ¿Quién tiene mayor responsabilidad: un juez o un réferi?12-06-2009-033236-pm12

“No hay comparación. En las manos de un réferi puede estar la vida de un boxeador y el juez solamente decide un resultado”.

– ¿Quién es el mejor réferi de México?

“Pienso que Octavio Meyrán era uno de los mejores y aquí en Tijuana tenemos a Memo Ayón, que es uno de los más experimentados. A él, además de admirarlo como réferi, le agradezco porque ha sido una de las personas que más me ha ayudado aquí en Tijuana.

– ¿Quién es Juan José Ramírez?

“Juan José Ramírez es una persona trabajadora y que está dispuesta  a ayudar a las personas que lo necesiten”.

gerules815El 13 de agosto de 2000, de nueva cuenta, el día de su cumpleaños, la casualidad apareció en su vida pero esta vez disfrazada de tragedia. Un accidente automovilístico en la carretera Ensenada-Tijuana cambió de nuevo la vida de este personaje tan valioso de la ciudad de Tijuana, quien se mantiene en pie de guerra:

“A la altura de Cantamar, en una vuelta, se me apagaron las luces, no vi nada y me fui al precipicio. El carro dio varias vueltas y yo salí sin ningún rasguño, pero mi esposa se quebró su columna en cuatro partes. Hemos batallado durante casi nueve años. Ella está operada, está en una silla de ruedas y los doctores me han dicho que ya no va a caminar, pero es un milagro de Dios que yo la tenga. La vida me enseñó a luchar, y ahora, “Gerules” y yo, luchamos por ella…”.

3 Responses to “RÉFERI, JUEZ Y “GERULES””

  1. jose osoria camarena says:

    felicidades jerules por su carrera en el boxeO

    Do n PaY a so


  2. jorge alberto de la cruz diaz says:

    q buen boxeador fue eso porq me lo an dicho q graan iso algo bien peleaba bien bien fellicidades


  3. VICENTE HUEZO SUAREZ says:

    TE FELICITO JUAN JOSE, POR ESAS CUALIDADES Y EL TALENTO QUE DIOS TE DIO. UN ABRAZO DE MI PARTE.


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