Detrás de esa noche en la que el púgil busca ganarse la vida a golpes y se convierte en el centro de la atención, existen infinidad de sacrificios encaminados principalmente hacia lo que ellos mismos consideran el adversario más temible: la báscula.
Edmundo F. Hernández Vergara
Fotos: Eduardo Jaramillo

TIJUANA B. C.- Sin temor a equivocarnos el boxeo es el deporte más desgastante que existe sobre la faz de la tierra. Y no solamente por lo que se ve sobre el ring, sino por las circunstancias que rodean, precisamente, a una pelea.
Detrás de esa noche en la que el púgil busca ganarse la vida a golpes y se convierte en el centro de la atención, existen infinidad de sacrificios encaminados principalmente hacia lo que ellos mismos consideran el adversario más temible: la báscula.
Además del exhaustivo entrenamiento que en ocasiones se extiende hasta dos meses, la gran mayoría tiene que luchar contra su propia complexión física y con la obsesión que, algunos ‘managers’, suelen tener por el peso.
“Sacar ventaja de alcance y estatura”, son los argumentos de los manejadores, que a primera instancia parecen válidos y son válidos, pero no aplicables en todos los casos.
Entre dietas infundadas y falta de asesoría especializada, sin olvidar el bajo extracto social del que provienen muchos de ellos, tienen anémicos a un alto porcentaje de los boxeadores mexicanos, según datos recabados a través de médicos involucrados en el Arte de Fistiana.
“Podríamos estar hablando de un 40 por ciento de boxeadores que tienen problemas de anemia. Es una cantidad comprobada de acuerdo a mi experiencia en el boxeo”, declara al respecto el doctor Ángel de la Torre, jefe de los Servicios Médicos Municipales en Tijuana, B. C.
“La anemia se presenta por la falta de dietas adecuadas y porque quieren bajar de peso sin ninguna supervisión médica. La asesoría es básica; los problemas aparecen cuando los boxeadores intentan dar el peso dejando de comer y haciendo demasiado ejercicio”, añade.
— ¿Podríamos decir que algunos manejadores asumen equivocadamente el papel que le corresponde a un nutriólogo o doctor?
“Desconozco cómo actúan los entrenadores, cada uno tiene sus ideas. Lo cierto es que necesitan asesoría médica profesional y ojalá nos den la oportunidad ayudarlos”.
De la Torre menciona que se ha encontrado con casos en los que han estado inmiscuidos, inclusive, grandes prospectos y campeones del mundo.
“Hay varios casos, pero me han llamado la atención especialmente el de grandes prospectos y de campeones mundiales, incluso. Han subido a pelear anémicos y han ganado a base de pantalones. Lo bueno es que la mayoría de estos casos los hemos corregidos, los orientamos y se puede decir que ya no tienen problemas”, indica.
— ¿En qué consiste básicamente la anemia? ¿Qué desventajas tiene un boxeador anémico?
“Lo peleadores anémicos van en desventaja por la concentración de glóbulos rojos, que nos ayudan a la oxigenación de nuestro cuerpo. Es una gran desventaja; es como si pelearan a un nivel muy superior del mar; se cansan más rápido y hay debilidad”.
De la Torre habla sobre las soluciones que ya se están implementando.
“Vamos a brindarles asesoría profesional a todos aquellos peleadores que no tienen posibilidades económicas. Les vamos a proporcionar nutriólogos. Nuestra función como médicos es orientarlos; por eso estamos organizando pláticas con los boxeadores y entrenadores para ayudarlos”, señala.
Las palabras del doctor son reforzadas por el lastimoso testimonio de un púgil mexicano, que prefirió refugiarse en el anonimato.
“Yo vengo de divisiones superiores y no soy natural en mi peso. Cuando empecé en el box pesaba 77 kilos y ahora no paso de 62. Me sentía fuerte peleando en welter y superligero, pero mi ‘manager’ me presionaba mucho con el peso, no creía que pudiera bajar y en lugar de enseñarme a boxear, me recomendó retirarme por mi estatura.
“Por orgullo bajé de peso, cambié de ‘manager’ y poco a poco estoy empezando a ganarme un nombre en el boxeo. Obviamente tengo algunos problemas para dar el límite de mi división, pero ya sabemos que este deporte es de sacrificios”, explica inicialmente nuestro entrevistado.
— ¿Cómo son tus días previos al pesaje?
“Es una situación realmente desesperante; todo se me antoja, no puedo dormir por la sed, y cuando duermo, sueño pesadillas… he llegado a soñar que estoy en medio de cataratas de agua. Te pones de mal humor, te duele la cabeza, se te pone la garganta seca y sientes nudos en el estómago. En esos momentos me dan ganas de comerme una hamburguesa y mandar todo a la chingada”, confiesa.
“Todo eso lo hacemos para no dar ventajas de estatura y alcance, pero algunos ‘managers’ no valoran tu esfuerzo. Hay peleadores que pueden bajar seis kilos en una semana y otros que no. Lo más peligroso es cuando te confías y andas bajando un día antes. He sabido de compañeros que se han desmayado el mismo día del pesaje y de otros que los sacan cargando”, agrega el peleador.
Después de pasar por la martirizante aduana que representa la báscula, los púgiles cuentan con más de 24 horas para recuperarse y llegar enteros a la cita sobre el ring. Sin embargo, a pesar de que este lapso representa un respiro para los púgiles, puede resultar contraproducente, sobre todo cuando la alimentación es en exceso e inadecuada.
“Después del pesaje en lo primero que pienso es en tomar agua y antes me lanzaba a comer hasta reventar. Cuando no tienes mucha experiencia cometes ese error y subes lento y pesado a pelear. Hay que buscar un equilibrio y entender que si no eres natural en tu peso, el descanso real y buena alimentación vienen hasta después de la pelea”, indica.
– ¿Has resultado anémico en los análisis que te has realizado?
“Sí, porque a veces no comía. Pero arriba del ring nunca me he sentido débil. Sé que la mayoría de mis rivales tienen los mismos problemas que yo”.
El púgil anónimo hace énfasis en el rol que debe desempeñar un ‘manager’ en esta situación: “El ‘manager’ debe ser tu amigo y preocuparse antes que nada por el lado humano. Don Rómulo Quirarte y Luis Román, por mencionarte dos de Tijuana, son los mejores en todos los aspectos; siempre se preocupan y no lo mandan a uno como ‘carne de cañón’”.
Por su parte, el neurocirujano Octavio Pizano, quien es reconocido en esta frontera por haberle salvado la vida al pugilista colombiano Miguel Barrera en 2003 y al prestigiado periodista Jesús Blancornelas en 1997, tras el lamentable atentado del que fue víctima por parte del crimen organizado, hace énfasis en las dietas inhumanas a las que son sometidos algunos pugilistas:
“Si no hubiera golpes no habría problemas, pero hay un factor sumamente importante que es la deshidratación a la que se someten los boxeadores para bajar de peso. Además, una vez que consiguen el peso deseado, no hay una rehidratación adecuada”, indica Pizano.
“Cuando hay deshidratación en una persona, el cerebro se comprime por su alto contenido de agua. Esto provoca que las venas puente, encargadas de descargar la sangre de la corteza cerebral, se estiren. Entonces, el cerebro queda prácticamente flotando y si recibe un golpe durante ese período, es probable que una de esas venas no soporte y provoque una derrame”, agrega el neurocirujano.
Las palabras del reconocido especialista adquieren una importancia especial, de cara a medidas precautorias que pudieran tomarse a la brevedad, tras los lamentables accidentes ocurridos recientemente a los peleadores Daniel Aguillón, Marco Antonio “Texano” Nazareth y Alejandro “Timón” Martínez. En 2003, fuimos testigos en Tijuana de un verdadero milagro logrado por Pizano, quien prácticamente le devolvió la vida al ex campeón mundial colombiano Miguel Barrera, hospitalizado tras caer noqueado de manera dramática a manos de Edgar “Tun-Tún” Cárdenas. Días después, el boxeador sudamericano confesaría que el accidente fue provocado por sus problemas para marcar la división paja.
“Es maravilloso como respondió Barrera desde su operación hasta el momento en que recobró la conciencia; se recuperó y nunca aprecié un déficit o dificultades en su pensamiento”, declara el reconocido galeno.
– Un coágulo en el cerebro es prácticamente mortal, ¿qué fue lo que le salvo la vida al colombiano en aquella ocasión?
“Para ejemplificar la gravedad del asunto, quiero platicarles que en ese entonces encontramos en una página de internet un reporte sobre un boxeador japonés con problema médico legal, en una hematoma subdural agudo. El caso fue exactamente el mismo que el de Miguel Barrera: con hematoma, un gran edema y desviación marcada del cerebro. Desgraciadamente, por estar decidiendo si lo operaban o no, el caso de este japonés de tan sólo 16 años terminó en autopsia. Estos casos deben atenderse inmediatamente y a Barrera le salvo la vida que haya habido un hospital a una cuadra de la arena en la que se celebró su pelea”, explica.
– ¿Qué les aconsejaría usted a los boxeadores y entrenadores que, por lo general, actúan sin asesoramiento médico?
“El punto que determina el riesgo de estos accidentes son las dietas inhumanas a las que someten a los boxeadores. Yo les recomendaría a los entrenadores y a los mismos boxeadores que peleen en su peso normal y si tienen que bajar de división, que no sacrifiquen nada, porque pueden poner en jaque su cerebro. Un peleador bien preparado y sin problemas de peso, difícilmente está expuesto a este problema, aunque reciba golpes”.
– ¿Cuál es su opinión del boxeo como deporte? Hay gente que lo cataloga como inhumano…
“A mí me gusta. Es un deporte rudo, pero no es el único; hay otros más rudos todavía, pero son permitidos porque tienen una respuesta económica muy fuerte”.
Rubén “El Púas” Olivares, uno de los personajes sagrados del pugilismo mexicano, remata el tema.
“En México los peleadores tienen anemia porque no tienen dinero para comer; la mayoría son pobres y no están bien alimentados”, dice Olivares.
– ¿Por qué los manejadores se preocupan tanto por el peso?
“Lo del peso es cosa aparte, eso déjenselo a los doctores. Los ‘managers’ deben preocuparse por enseñar a boxear a sus peleadores. Lo malo es que hay ‘managers’que ni siquiera fueron boxeadores y se preocupan más por el peso y por cuestiones de alcance y estatura, porque no tienen nada que enseñarles a sus peleadores.
“En mi época había peleas en las que un boxeador daba dos o tres libras de ventaja. No había pesos intermedios, era más duro y ahora andan llorando por 500 gramos o un kilo”, explica el “Púas”.
— ¿Qué soluciones propone usted?
“Que se instruyan los ‘managers’, que se pongan a trabajar. Si un peleador es alto hay que enseñarlo a boxear y a utilizar su alcance; y si es chaparrito hay que enseñarlos a meterse a la guardia y también a boxear. Como Chávez, sabía meterse, boxeaba y no era alto. Ojalá pronto salga mi video que estoy haciendo de enseñanzas de boxeo; en cuanto salga le voy a regalar uno cada ‘manager’ para que se instruyan”, concluye Olivares.
El “Púas” tiene razón, los manejadores actuales se obsesionan por el peso en busca de sacar ventajas, pero no hay mayor ventaja que saber boxear. Es momento de reflexionar. Más allá de las bolsas millonarias en dólares y de los campeonatos mundiales está la vida.



Primero que nada FELICIDADES!! es un reportaje muy interesante y cierto,pues aunque no se mucho de este deporte,tiene sus cosas misteriosa he ahí esto de la anemia ni idea que existía este problema en los boxeadores. en serio profe que si fuera ala escuela y tuviera que exponer algún tema hablaría de este sin ninguna duda.y lo mas suave de todo que conozco al autor de este reportaje.
August 1st, 2009 at 3:27 am
Es muy común que el boxeador venga de clases sociales bajas, con mala alimentación , lo cual unido al excesivo entrenamiento y pérdidas de peso hagan que peleen con anemia. Muy completo tru reportaje. Saludos
August 20th, 2009 at 12:44 am
no solo en el deporte del bx pasa esto, tambien deportes Existen come la lucha olimpica (bien chevere porsupuesto) en la Cual Tienen los atletas (la mayoría) a bajar de peso 3 o 2 dias antes del pesaje, pero usando ropa térmica.
October 28th, 2009 at 8:19 pm
Es un trabajo muy ilustrativo. Es una una radiografía de las dificultades por las que pasa un boxeador antes de una pelea y que los aficionados ignoramos…. ahora admiro mas a los peleadores al enterarme de estos sacrificios que hacen, son unos guerreros y merecen mas reconocimiento que los futbolistas que no sirven para nada!!!!
January 15th, 2010 at 2:09 am
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April 30th, 2010 at 11:54 pm
hola me gustaria bajar de peso 10 libras como hago para bajarlas
May 5th, 2010 at 4:00 pm
Claro, yo tambien pienso igual :
May 27th, 2010 at 1:09 pm
Ya mismo estoy agregando este sitio a mis favoritos. lo recomendare
June 5th, 2010 at 4:32 pm