Hoy es un día especial para el boxeo Tijuanense. Desde Monterrey, México, el Gran campeón de Tijuana, quien estuvo retirado por más de dos años, demostró una vez más de que están hechos los guerreros aztecas.
Erick Isaac Morales Elvira, el “Terrible” Morales, acompañado de ídolos de la lucha libre, como el hijo del Santo y la Parka, volvió a dar una muestra más de su clase ya que no fue un “flanecito” a quien se escogió para su regreso, un nicaragüense, José “Quiebra Jícara” Alfaro, quien salió a exigirle durante 12 aguerridos rounds.
Y el “Terrible” no estaba muerto… andaba de parranda y esto va para aquellos que lo usaron y después lo corrieron y ni la puerta por educación le abrieron. Con su figura regordete, más de luchador mexicano que de campeón mundial de boxeo y una apariencia, cuyos kilos extra nos hacían dudar de su condición física, como si nunca hubiera sido un gran campeón, no quedaba vestigio de ese espigado atleta que consiguió su primer título vapuleando y acabando con la carrera de otro grande, Daniel Zaragoza, ese pundonor y corazón azteca que en su momento de gloria lo hicieron el ícono de Tijuana y todo el mundo del boxeo, aquel que tuvo el pundonor, la sapiencia, preparación y sobre todo ese gran corazón para ganarle a Manny Paquiao, Marco Antonio Barrera, hoy de nuevo demuestra y da clase de qué está hecho.
Con su soberbia actuación, el “Terrible” también demostró que en esto del deporte de las orejas de coliflor más que talento se necesita hambre, pero mucha hambre, para poder superar los grandes umbrales que dan la gloria. Si bien es cierto, hace algunos meses se le apreciaba en diversos eventos públicos con todos esos kilos extras que se ganan cuando se lleva una vida de excesos y que borran las huellas de lo que tuvo algún día un gran campeón, hoy lo vimos que tuvo el coraje y la valentía de enfrentarse primero a su realidad, la que quita y da fama, que tristemente menospreciado por muchos politiquillos que en su momento eran sus grandes aduladores y ayer le volvieron la espalda hoy lo buscarán.
La muestra de lo que ha hecho esta noche nos hace pensar que le queda un gran camino por recorrer, ya que bajar 35 kilogramos en seis meses es un esfuerzo que debe reconocerse, sin olvidar sus 33 años, lo cual hace todavía más admirable lo que vimos en su reaparición.
Ahora, hay que esperar que se aleje de sus falsas compañías y se dedique de lleno a lo que mejor sabe hacer que es ser boxeador, el hombre y sus circunstancias dice Ortega y Gasset. Si bien es cierto hay talento, su principal enemigo es Erick y su mejor aliado debería de ser el “Terrible”, esperando que sea un terrible buen comienzo de un segundo aire como profesional del boxeo y pueda lograr un cuarto campeonato del mundo en una distinta categoría para que deje su marca registrada, que bien se lo tiene ganado.
Las grandes bolsas lo siguen esperando, pues a las televisoras les es muy atractivo su estilo de pelea, que atrapa y gusta a todos los aficionados. ¡Enhorabuena! Y esperamos, todos los aficionados, que este segundo aire como profesional de los encordados, venga acompañado de un crecimiento asimismo como persona y que le sirva para que sea un mejor campeón, pero sobre todo un mejor Erick Morales Elvira.
Lic. Juan Carlos Pelayo Sánchez



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