GABRIEL RUELAS “EL NIÑO CARAMELO” QUE SE HIZO CAMPEÓN DEL MUNDO WBC

Gabriel RuelasPuños de Oro (Armando Zenteno C)

El tapatío Gabriel Ruelas, nació el 23 de julio de 1970, en la localidad de la Yerbabuena, Jalisco, en donde vivió al lado de su familia y su hermano Rafael, desde entonces en plena infancia ya  vendía dulces luego de asistir a la escuela. Cuando su familia emigró a California,  la situación de los jovencitos no varió mucho, por el contrario el trabajo fue más duro continuando con la venta de dulces en la calle. A Gabriel que era el mayor, en ese entonces de 13 años de edad el azar lo llevó a vender sus productos al gimnasio del legendario entrenador de boxeo Joe Goosen y después de observar a los boxeadores entrenarse, osadamente le solicito que le enseñara, a lo que Goosen se negó, pero la suerte lo ayudo,  porque ahí se encontraba el peso mosca clasificado Alonso Strongbow, quien después de observar a Gabriel convenció a Goosen que lo aceptara. Al paso de los días Gabriel le pidió que aceptara también a su hermano Rafael, el entrenador lo hizo al ver que el jovencito tenía cualidades para ser boxeador y requería de alguien que le ayudara. El primer día que se pusieron los guantes, Rafael el menor tiró a Gabriel a la lona, que se levantó para aplicarle una paliza a su hermano. Al amparo de la promotora Goosen Tutor Promotions, propiedad de los hermanos Dan y Joe Goosen, los “Niños Caramelo” Gabriel y Rafael Ruelas iniciaron una carrera de ensueño en el boxeo con presentaciones exclusivamente en escenarios de primer mundo. Gabriel realizó una etapa amateur con 55 triunfos por tres fracasos y fue  campeón de los “Guantes de Oro”. El 16 de septiembre de 1988, a los 17 años hizo su debut profesional, nada menos que en el Cesar Palace de Las Vegas, Nevada, ante Raúl Martínez y  fue tan espectacular la golpiza que le aplicó a su rival, con un nocaut efectivo en el  primer round, que le dieron una incapacidad de 45 días a su oponente. Durante dos años y 21 peleas sostenidas se mantuvo invicto Gabriel Ruelas, pisando exclusivamente escenarios como: el Great Western Forum de Los Ángeles, El Riviera Club de Chicago, el Show Boat de Atlantic,City, El Show Boat Hotel y Casino de Las Vegas, Cesar Palace Sports Pavillion en las Vegas y el Country Club Reseda de California, en el Valle de San Fernando, este último propiedad de los hermanos Goosen. El 14 de abril de 1990 en su encuentro 22 perdió lo invicto frente a Jeff Franklin en su debut en el recién estrenado Mirage de Las Vegas, Nevada, Gabriel se vio obligado a abandonar el pleito por una enorme herida que sufrió en el round siete. En contraste el 21 de julio de 1991 le ganó  a Aarón López el cinturón de peso superpluma de la NABF que defendió en una sola oportunidad, pero encadenó una larga lista de triunfos que lo llevaron a los primeros sitios de las clasificaciones mundiales y su nombre fue elegido para formar parte del histórico evento “Póker de Ases” que estableció una marca mundial de espectadores en el Estadio Azteca de la ciudad de México con cuatro peleas de campeonato mundial, la de Gabriel Ruelas fue ante el ghanés Azumah Nelson, con el título superpluma del Consejo Mundial de Boxeo en juego. Gabriel le presento una cerrada pelea al “Maestro” Nelson y por momentos estuvo arriba en las puntuaciones, pero al final los dígitos favorecieron al africano 114.115,  115-115 y 113-115. La derrota lo motivo aún más y luego de cinco victorias en fila estuvo listo el 7 de septiembre de 1994 para disputarle al invicto  Jesse James Leija, el cetro superpluma del Consejo Mundial de Boxeo en el MGM Grand de Las Vegas. Nevada. Las acciones en los primeros asaltos fueron parejas, pero a partir del sexto episodio Ruelas se adueñó del ring y al final se coronó por decisión unánime. Gabriel expuso con éxito su cinturón en la primera defensa ante Freddie Liberatore a quien despacho en apenas dos asaltos. Para la segunda defensa el destino le tenía preparado un episodio trágico. El 6 de mayo de 1995 enfrentó al colombiano Jimmy García con record de 35 victorias y cuatro derrotas, la pelea se desarrolló en el Cesar Palace de Las Vegas, Nevada. García venia de perder meses antes con el “Chicano” Genaro Hernández, un boxeador de violenta pegada y ahora enfrentaba a un campeón que se destacaba por su velocidad y poder de puños como lo era Gabriel Ruelas. El colombiano se portó valiente en exceso negándose a claudicar, a pesar del inclemente castigo que estaba recibiendo y la indiferencia de su esquina, finalmente el réferi Joe Cortez paro el pleito al 0:25 del round once, acreditando la victoria por nocaut técnico al tapatío. García se desvaneció y fue internado de emergencia en un hospital, de donde ya no salió con vida, falleciendo a consecuencia de los golpes el 19 de mayo. La tragedia fue un golpe moral durísimo para Ruelas quien incluso habló de abandonar el boxeo, pero la familia de García lo convenció de que no lo hiciera, sin embargo no logro reponerse del todo porque en su segunda defensa siete meses más tarde, el primero de diciembre de 1995 enfrento nuevamente a Azumah Nelson, pero este en esta ocasión lo noqueó técnicamente en cinco rounds, a diferencia de su primer encuentro que fue de alarido en México perdiendo su cetro. Dos años más tarde y con muy escasa actividad en el ring reto a Arturo Gatti que presentaba 28 triunfos y una sola derrota, la pelea presentada en Atlantic City ponía en juego el título superpluma de la FIB. La pelea mientras duró fue un intercambio brutal de castigo por ambos contendientes, a tal grado que las tarjetas se encontraban 38-38, 37-39 y 38-38 en el quinto episodio cuando fue suspendida a los 2:22 por el réferi Benny Stevie Jr. decretando un nocaut técnico en favor de Gatti.  El round lo calificaron  como “El mejor del año”. Después de ocho peleas más, Gabriel Ruelas se retiró del boxeo con una derrota ante Courtney Burton el 24 de marzo de 2003. Peleó 56 veces y ganó 49 con siete derrotas. Actualmente vive en Los Ángeles, California dedicado a los bienes raíces y tiene dos hijos.

JULIO CESAR EL ROMPE RECORDS DEL SIGLO

J.C. Tricampeón

Puños de Oro – Armando Zenteno C.

Cuando nació Julio César Chávez González, los astros se alinearon, según lo marca su carta astral-zodiacal, en uno de los múltiples estudios realizados entorno de este personaje, intentando encontrar las causas del éxito arrollador que tuvo en su esplendor pugilístico. Cualidades extrasensoriales semejantes, ocurridas en otras personalidades de renombre universal como Alejandro el Magno, Winston Churchill y Elvis Aaron Presley, entre otros, todos ellos revolucionarios en la sociedad que les tocó vivir. Julio César llegó al mundo en la población sonorense conocida como “Cocori”, Sonora, el 12 de julio de 1962, teniendo, como cuna, el vagón de un ferrocarril. Integrante de una numerosa familia, por las necesidades del trabajo ferrocarrilero de su padre, llegaron a radicar a Culiacán, Sinaloa. El boxeo se le dio de forma natural, en virtud de que sus hermanos mayores Rodolfo y Rafael eran destacados profesionales, dirigidos por el entrañable Ramón Félix, fallecido trágicamente en las playas de Marruecos. Debutó el 5 de febrero de 1980, noqueando en seis rounds a Andrés Félix. Julio César a lo largo de su carrera tuvo en su esquina en distintas etapas a gente como el español José Martin Búfalo, cuando derrotó a Edwin Rosario para ganar su segundo cetro y quien fue además el creador de la cinta roja que portó en su cabeza para ahuyentar a los malos espíritus. El famoso Emnmanuel Steward, quien manejo a Ray Leonard. También lo dirigió en el ring, Cristóbal Rosas, quien trabajó con Salvador “Sal” Sánchez y fue el que mayor tiempo permaneció con Julio César. Al final de su carrera integró brevemente a Ignacio Beristain, de todos ellos la historia marca que, fue “El Chapo Félix” su maestro y quien le descubrió sus cualidades y lo condujo con sapiencia a su primer título del mundo en la división de los superplumas ante el tapatío y amplio favorito Mario El Azabache” Martínez, el histórico 13 de septiembre de 1984, Martínez mostraba una hoja de 33 triunfos por una sola derrota. El cetro que estaba vacante esa noche en El Olimpic Auditorium de Los Ángeles, California, quedó en manos de Chávez que desde ese momento empezó a hacer historia al convertirse en el primer sinaloense campeón mundial, algo que no pudo hacer el legendario mazatleco Joe Conde. En tres años de reinado entre los superplumas, despachó a los mejores rivales de la división en nueve defensas exitosas. El 21 de noviembre de 1987, nace la leyenda cuando alcanza una de sus máximas victorias ante el boricua Edwin “El Chapo” Rosario, y le arrebata el cinturón ligero de la Asociación Mundial de Boxeo, increíblemente con un plan táctico boxístico ideado por Don José Sulaimán, que ejecutó a la perfección Julio César, en La Arena del Hotel Hilton en Las Vegas, Nevada. Después de recibir un inmisericorde castigo en respuesta a sus insultos en contra de Chávez en la prensa, el réferi Richard Steele se apiadó del Chapo a los 2:39 del round once. El puertorriqueño tuvo en su esquina a Mike Tyson, pero ni esto le funcionó. Del título ligero expuso en dos oportunidades, pero una de ellas fue para unificar el cetro con el de la AMB, ante su paisano, compadre y excompañero de establo, el “Zurdo” José Luis Ramírez. Las ventas del pago por evento fueron extraordinarias y el pleito tuvo efecto el 29 de octubre de 1988 en el Hotel Hilton de Las Vegas, Nevada. Ambos campeones tuvieron una preparación fuera de serie, Chávez concentrado en el rancho de Don King y José Luis Ramírez en las montañas aledañas a la capital mexicana. Ramírez llegó con increíbles 101 victorias al combate, fueron once trepidantes asaltos en donde por momentos se vio parejo, sin embargo Julio César tenía las tarjetas inclinadas a su favor, por ello cuando se produjo un cabezazo accidental en el episodio número 11, la decisión técnica fue para Chávez, por su parte José Luis Ramírez dijo adiós al boxeo. Chávez no realizó ninguna defensa de la corona ligera unificada y ocho meses después disputó su tercer cetro diferente, ahora en la división de los superligeros, ante el estadounidense Roger Mayweather a quien ya había derrotado cuando ambos eran superplumas. La tercera defensa de la corona superligera, lo metió a la historia universal del boxeo en su confrontación ante el medallista olímpico de oro Meldrick Taylor, campeón welter ligero de la FIB. La pelea fue designada por su dramatismo y espectacularidad “La Mejor Pelea del Año” efectuada en el Hotel Hilton de Las Vegas, Nevada el 17 de marzo de 1990. Con dominio alternativo la pelea lucia pareja sin embargo a los 2:58 del último episodio, Richard Steele la paró después de una caída de Taylor quien recibía el conteo en muy malas condiciones. Chávez se fue al infinito en la popularidad con este triunfo. La octava defensa de los superligeros conmocionó al mundo del boxeo el 12 de septiembre de 1992 en el Thomas and McCenter de Las Vegas, Nevada, Julio César expondría ante el borinqueño Héctor “El Macho”· Camacho de 40 victorias y una derrota. Chávez le aplicó una metódica paliza a lo largo de toda la ruta que fue capaz de recorrer el boricua, cuyos agravios en contra del campeón quedaron subsanados. La decisión fue un simple formulismo, Chávez triunfó y fue recibido con todos los honores por el presidente en turno, después del recorrido desde el aeropuerto a la casa presidencial de Los Pinos. La defensa décimo primera ya quedó inscrita en los libros de records por la marca de espectadores de 132 mil 247 instalados en El Estadio Azteca de la capital mexicana, que ya había sido escenario de peleas mundiales, pero sin semejante concurrencia. “Póker de Ases”, incluyó cuatro peleas de campeonato mundial y la estelar de Julio César Chávez ante el estadounidense Greg Haugen, un excampeón de la OMB. Únicamente le aguantó cinco rounds Haugen, antes de que le pararan la desigual pelea que sin embargo hizo vibrar de emoción al público que convirtió el evento en una magna fiesta. La defensa número trece resultó cabalística cuando Julio César intento establecer una marca de cuatro títulos ahora en la división de los welters, en contra del medallista de oro olímpico de Los Estados Unidos, Pernell ”Chícharo Dulce” Whitaker el 10 de septiembre de 1993 en el Álamo Dome de San Antonio, Texas. Pocos rivales de la calidad de Whitaker enfrentó Chávez en su carrera, desde su guardia cambiada el estadounidense dominó por momentos las acciones, aunque Julio César fue capaz de remontar, la decisión estaba en el aire al cierre del pleito, pero finalmente se decretó un empate que fue muy controversial. El 29 de enero de 1994, Julio Cesar sufrió su primer Waterloo cuando expuso su corona ante el estadounidense Frankie Randall, en la inauguración del majestuoso MGM de Las Vegas, Nevada. Chávez en ese tiempo arrastraba una serie de añejas lesiones y fue sorprendido por Randall, quien por primera vez lo depositó en la lona en el episodio once y le descontaron puntos a Chávez en las vueltas siete y once por aplicar golpes bajos. La pelea fue ganada por decisión dividida por El cirujano” Frankie Randall, quien de esta forma se vistió de gloria al quitarle el invicto histórico al campeón rompe marcas. Chávez en la revancha recuperó su cinturón de manera categórica. El 7 de junio de 1996, Chávez se vio frente a otro medallista de oro olímpico, el invicto Oscar de la Hoya, en el Cesar Palace de Las Vegas, Nevada. Se esperaba un encuentro de poder a poder, con ciertas reservas, porque Julio César ya había dejado muy atrás su mejor época, aunque seguía siendo un guerrero, De la Hoya basado en su juventud, velocidad y poder de puños, además de un boxeo inteligente dominó ampliamente los cuatro rounds que duró el pleito antes de que el réferi Joe Cortez lo suspendiera a los 2;37 del cuarto asalto decretando la victoria para de la Hoya en lo que fue la segunda derrota de Julio César. El 7 de marzo de 1998 enfrentó por el título vacante que le había pertenecido, al exolímpico Miguel Ángel González en La Plaza de Toros México, el de la colonia Roma le presentó fiera batalla al grado que daba la impresión de ser el vencedor, pero todo quedó en un empate y no hubo ganador. El 18 de septiembre de 1998, Oscar de la Hoya le concedió la revancha y de nueva cuenta resultó vencedor, ahora al término del octavo asalto, cuando las condiciones físicas de Julio César ya no le permitieron salir a combatir, decretándose su tercera derrota. Después de esta pelea Chávez se mantuvo con peleas muy espaciadas durante los siguientes seis años, en donde perdió ante el desconocido Willie Wyse una decisión en la cuarta derrota, Intento volver a coronarse ante el ruso Kostya Tsyu, pero fue noqueado técnicamente en el sexto asalto en su quinto fracaso y finalmente cerró su historia deportiva el 17 de septiembre de 2005 con una derrota frente al oscuro Grover Wiley, quien le gano por nocaut técnico en 5 rounds. Chávez dejó su marca en 115 peleas, de las que ganó 107, 86 de ellas por nocaut, perdió 6, cuatro por nocaut y empató en dos ocasiones. Julio César ingresó al Salón de la Fama en Canastota.

JULIO CESAR EL ROMPE RECORDS DEL SIGLO

J.C. Tricampeón

Puños de Oro – Armando Zenteno C.

Cuando nació Julio César Chávez González, los astros se alinearon, según lo marca su carta astral-zodiacal, en uno de los múltiples estudios realizados entorno de este personaje, intentando encontrar las causas del éxito arrollador que tuvo en su esplendor pugilístico. Cualidades extrasensoriales semejantes, ocurridas en otras personalidades de renombre universal como Alejandro el Magno, Winston Churchill y Elvis Aaron Presley, entre otros, todos ellos revolucionarios en la sociedad que les tocó vivir. Julio César llegó al mundo en la población sonorense conocida como “Cocori”, Sonora, el 12 de julio de 1962, teniendo, como cuna, el vagón de un ferrocarril. Integrante de una numerosa familia, por las necesidades del trabajo ferrocarrilero de su padre, llegaron a radicar a Culiacán, Sinaloa. El boxeo se le dio de forma natural, en virtud de que sus hermanos mayores Rodolfo y Rafael eran destacados profesionales, dirigidos por el entrañable Ramón Félix, fallecido trágicamente en las playas de Marruecos. Debutó el 5 de febrero de 1980, noqueando en seis rounds a Andrés Félix. Julio César a lo largo de su carrera tuvo en su esquina en distintas etapas a gente como el español José Martin Búfalo, cuando derrotó a Edwin Rosario para ganar su segundo cetro y quien fue además el creador de la cinta roja que portó en su cabeza para ahuyentar a los malos espíritus. El famoso Emnmanuel Steward, quien manejo a Ray Leonard. También lo dirigió en el ring, Cristóbal Rosas, quien trabajó con Salvador “Sal” Sánchez y fue el que mayor tiempo permaneció con Julio César. Al final de su carrera integró brevemente a Ignacio Beristain, de todos ellos la historia marca que, fue “El Chapo Félix” su maestro y quien le descubrió sus cualidades y lo condujo con sapiencia a su primer título del mundo en la división de los superplumas ante el tapatío y amplio favorito Mario El Azabache” Martínez, el histórico 13 de septiembre de 1984, Martínez mostraba una hoja de 33 triunfos por una sola derrota. El cetro que estaba vacante esa noche en El Olimpic Auditorium de Los Ángeles, California, quedó en manos de Chávez que desde ese momento empezó a hacer historia al convertirse en el primer sinaloense campeón mundial, algo que no pudo hacer el legendario mazatleco Joe Conde. En tres años de reinado entre los superplumas, despachó a los mejores rivales de la división en nueve defensas exitosas. El 21 de noviembre de 1987, nace la leyenda cuando alcanza una de sus máximas victorias ante el boricua Edwin “El Chapo” Rosario, y le arrebata el cinturón ligero de la Asociación Mundial de Boxeo, increíblemente con un plan táctico boxístico ideado por Don José Sulaimán, que ejecutó a la perfección Julio César, en La Arena del Hotel Hilton en Las Vegas, Nevada. Después de recibir un inmisericorde castigo en respuesta a sus insultos en contra de Chávez en la prensa, el réferi Richard Steele se apiadó del Chapo a los 2:39 del round once. El puertorriqueño tuvo en su esquina a Mike Tyson, pero ni esto le funcionó. Del título ligero expuso en dos oportunidades, pero una de ellas fue para unificar el cetro con el de la AMB, ante su paisano, compadre y excompañero de establo, el “Zurdo” José Luis Ramírez. Las ventas del pago por evento fueron extraordinarias y el pleito tuvo efecto el 29 de octubre de 1988 en el Hotel Hilton de Las Vegas, Nevada. Ambos campeones tuvieron una preparación fuera de serie, Chávez concentrado en el rancho de Don King y José Luis Ramírez en las montañas aledañas a la capital mexicana. Ramírez llegó con increíbles 101 victorias al combate, fueron once trepidantes asaltos en donde por momentos se vio parejo, sin embargo Julio César tenía las tarjetas inclinadas a su favor, por ello cuando se produjo un cabezazo accidental en el episodio número 11, la decisión técnica fue para Chávez, por su parte José Luis Ramírez dijo adiós al boxeo. Chávez no realizó ninguna defensa de la corona ligera unificada y ocho meses después disputó su tercer cetro diferente, ahora en la división de los superligeros, ante el estadounidense Roger Mayweather a quien ya había derrotado cuando ambos eran superplumas. La tercera defensa de la corona superligera, lo metió a la historia universal del boxeo en su confrontación ante el medallista olímpico de oro Meldrick Taylor, campeón welter ligero de la FIB. La pelea fue designada por su dramatismo y espectacularidad “La Mejor Pelea del Año” efectuada en el Hotel Hilton de Las Vegas, Nevada el 17 de marzo de 1990. Con dominio alternativo la pelea lucia pareja sin embargo a los 2:58 del último episodio, Richard Steele la paró después de una caída de Taylor quien recibía el conteo en muy malas condiciones. Chávez se fue al infinito en la popularidad con este triunfo. La octava defensa de los superligeros conmocionó al mundo del boxeo el 12 de septiembre de 1992 en el Thomas and McCenter de Las Vegas, Nevada, Julio César expondría ante el borinqueño Héctor “El Macho”· Camacho de 40 victorias y una derrota. Chávez le aplicó una metódica paliza a lo largo de toda la ruta que fue capaz de recorrer el boricua, cuyos agravios en contra del campeón quedaron subsanados. La decisión fue un simple formulismo, Chávez triunfó y fue recibido con todos los honores por el presidente en turno, después del recorrido desde el aeropuerto a la casa presidencial de Los Pinos. La defensa décimo primera ya quedó inscrita en los libros de records por la marca de espectadores de 132 mil 247 instalados en El Estadio Azteca de la capital mexicana, que ya había sido escenario de peleas mundiales, pero sin semejante concurrencia. “Póker de Ases”, incluyó cuatro peleas de campeonato mundial y la estelar de Julio César Chávez ante el estadounidense Greg Haugen, un excampeón de la OMB. Únicamente le aguantó cinco rounds Haugen, antes de que le pararan la desigual pelea que sin embargo hizo vibrar de emoción al público que convirtió el evento en una magna fiesta. La defensa número trece resultó cabalística cuando Julio César intento establecer una marca de cuatro títulos ahora en la división de los welters, en contra del medallista de oro olímpico de Los Estados Unidos, Pernell ”Chícharo Dulce” Whitaker el 10 de septiembre de 1993 en el Álamo Dome de San Antonio, Texas. Pocos rivales de la calidad de Whitaker enfrentó Chávez en su carrera, desde su guardia cambiada el estadounidense dominó por momentos las acciones, aunque Julio César fue capaz de remontar, la decisión estaba en el aire al cierre del pleito, pero finalmente se decretó un empate que fue muy controversial. El 29 de enero de 1994, Julio Cesar sufrió su primer Waterloo cuando expuso su corona ante el estadounidense Frankie Randall, en la inauguración del majestuoso MGM de Las Vegas, Nevada. Chávez en ese tiempo arrastraba una serie de añejas lesiones y fue sorprendido por Randall, quien por primera vez lo depositó en la lona en el episodio once y le descontaron puntos a Chávez en las vueltas siete y once por aplicar golpes bajos. La pelea fue ganada por decisión dividida por El cirujano” Frankie Randall, quien de esta forma se vistió de gloria al quitarle el invicto histórico al campeón rompe marcas. Chávez en la revancha recuperó su cinturón de manera categórica. El 7 de junio de 1996, Chávez se vio frente a otro medallista de oro olímpico, el invicto Oscar de la Hoya, en el Cesar Palace de Las Vegas, Nevada. Se esperaba un encuentro de poder a poder, con ciertas reservas, porque Julio César ya había dejado muy atrás su mejor época, aunque seguía siendo un guerrero, De la Hoya basado en su juventud, velocidad y poder de puños, además de un boxeo inteligente dominó ampliamente los cuatro rounds que duró el pleito antes de que el réferi Joe Cortez lo suspendiera a los 2;37 del cuarto asalto decretando la victoria para de la Hoya en lo que fue la segunda derrota de Julio César. El 7 de marzo de 1998 enfrentó por el título vacante que le había pertenecido, al exolímpico Miguel Ángel González en La Plaza de Toros México, el de la colonia Roma le presentó fiera batalla al grado que daba la impresión de ser el vencedor, pero todo quedó en un empate y no hubo ganador. El 18 de septiembre de 1998, Oscar de la Hoya le concedió la revancha y de nueva cuenta resultó vencedor, ahora al término del octavo asalto, cuando las condiciones físicas de Julio César ya no le permitieron salir a combatir, decretándose su tercera derrota. Después de esta pelea Chávez se mantuvo con peleas muy espaciadas durante los siguientes seis años, en donde perdió ante el desconocido Willie Wyse una decisión en la cuarta derrota, Intento volver a coronarse ante el ruso Kostya Tsyu, pero fue noqueado técnicamente en el sexto asalto en su quinto fracaso y finalmente cerró su historia deportiva el 17 de septiembre de 2005 con una derrota frente al oscuro Grover Wiley, quien le gano por nocaut técnico en 5 rounds. Chávez dejó su marca en 115 peleas, de las que ganó 107, 86 de ellas por nocaut, perdió 6, cuatro por nocaut y empató en dos ocasiones. Julio César ingresó al Salón de la Fama en Canastota.

JOSE LUIS BUENO, UN MONUMENTO AL ESFUERZO

José Luis Bueno

Puños de Oro (Armando Zenteno C.)

 

El mexiquense José Luis Bueno, se labró una carrera limpia como su apellido dentro del pugilismo profesional durante una década completa y eso no es lo importante, sino la serie de adversidades que tuvo que superar para alcanzar finalmente un título del mundo del Consejo Mundial de Boxeo, tras cinco intentos infructuosos ante rivales solamente de primerísimo nivel. Una de las principales causas fue que el nativo de Ciudad Neza no aceptara combatir por el cinturón de campeonato que no fuera el del Consejo Mundial y desechó las oportunidades que le ofrecieron otros organismos. No fue una luminaria del boxeo, pero si un gran profesional dentro y fuera de los encordados en una ápoca en que su división de los supermoscas estaba saturada de excelentes boxeadores de clase y poder empezando por el legendario Gilberto Román. José Luis Bueno nació en el municipio conurbado de Ciudad Nezahuacóyotl el 8 de diciembre de 1969, pero boxísticamente se fornó en el Gimnasio Jordán de la capital del país. José Luis Bueno conjuntamente con los excampeones mundiales Marcos Villlasana y Germán Torres, forman la singular trilogía de pugilistas que combatieron más de cuatro veces para alcanzar su objetivo de coronarse, aunque esto haya sido de forma efímera, pero dejando una gran lección de perseverancia y profesionalismo, curiosamente los tres lo hicieron por el cinturón verde-oro.y fuera de su patria para evitar suspicacias. Peor no podía ser, debuto perdiendo por nocaut el 6 de junio de 1987 en La Arena Coliseo de la capital del país. Luego de cinco meses de inactividad y para reponerse, se lo llevaron a combatir en provincia ante Sergio Trenada y Antonio Infante a los que noqueo contundentemente. 1988 le resultó un gran año, gano es seis oportunidades y noqueo a todos sus rivales. Fue distinguido como El Novato del año, en 1989 sufrió su segunda derrota a manos del experimentado Javier León, un boxeador de 22 triunfos y una derrota quien lo noqueo en ocho episodios técnicamente. De las cuatro peleas que sostuvo en 1991, dos de ellas fueron de alarido, una ante Armando Salazar con record en ese momento de 27 triunfos y 3 derrotas, el 28 de septiembre de 1991. Bueno le disputo el título Continental Supermosca de Las Américas del Consejo y le ganó por decisión técnica, luego de producirse un cabezazo que impidió la continuación de la pelea. En su siguiente encuentro expuso su cetro ante José Luis Vegagil un colmilludo de dilatada experiencia con el que empató conservando el cinturón. A partir de estos éxitos José Luis Bueno se convirtió en peleador estelar cotizado, su caso es de aquellos en que él le dio brillo y categoría a un cetro de Las Américas a diferencia de otros. Este triunfo le abrió la puerta en Tokyo, Japón, en donde fue a empatar con Alioe Jaro en pelea fuera de título. Una decisión médica le privo de su cinturón ante el expolicía Josefino Suárez, en lo que fue su siguiente encuentro, sin embargo Bueno se repuso y logro dos victorias de suma importancia, ante Elvis Álvarez recuperando el cetro Continental de las América en una decisión dividida y en el otro combate noqueo al clasificado mundial Baudilio Hernández, y que fue el pleito que le otorgó el derecho de disputar el cetro mundial del Consejo Mundial de Boxeo supermosca al coreano Sun Kill Moon, el 13 de noviembre de 1993 en Corea del Sur, José Luis consiguió una decisión dividida suficiente para convertirse en campeón mundial. El campeón era un monarca de 20 triunfos por una derrota y la decisión dividida no habla sino de lo cerrada que fue la pelea. Seis años habían transcurrido desde su debut profesional cuando arribo al trono, en donde estuvo sentado seis meses antes de que el japonés Hiroshi Kawashima lo despojara de la corona en pelea celebrada en Yokohama, Japón, en donde las acciones mostraron que José Luis Bueno ganó el pleito apretadamente, pero la decisión dividida le correspondió al nipón aquel 4 de mayo de 1994.- En la década de los años 90’ el boxeo mexicano brillo como nunca y Don José Sulaimán fue responsable de ello, con el decidido apoyo que le brindo a los aztecas, como fue el caso de Bueno quien recibió la revancha el 18 de enero de 1995 nuevamente en Japón, ante el campeón del mundo, quien es esta oportunidad se vio amplio ganador y retuvo su cetro .por decisión unánime. Para alcanzar una nueva oportunidad, Bueno combatió cuatro ocasiones con tres triunfos, uno de ellos frente al clasificado mundial Mario Díaz, al que derrotó en Belfast,, Irlanda del Norte, por nocaut técnico en cuatro episodios el 2 de diciembre de 1995, esto lo llevo nuevamente, ahora ante el campeón Wayne Mccullough a Dublin, Irlanda del Norte el 3 de marzo de 1996, para retar a Wayne quien le ganó una cerrada decisión dividida por el cinturón de los pesos gallos del Consejo Mundial de Boxeo. Indudablemente la grandeza de José Luis Bueno radica en que se trató de un pugilista que siempre se mantuvo en los primeros planos y por ello en su siguiente pleito, de inmediato recibió otra oportunidad de pelear por el cetro de los gallos del Consejo mundial ante el tailandés Sirimongkol Sinwancha, pelea celebrada en el Antiguo Reino de Siam el 10 de agosto de 1996, Sinwancha era un gallo de apenas doce triunfos con cero derrotas, pero de una clase excepcional que gano por nocaut técnico en cinco episodios. El nativo de Neza entendió que su cuerpo había embarnecido y ya no daba el peso gallo perdiendo potencia y eficacia, pero se animó a invadir la división siguiente en los supergallos, solamente que le tocó en suerte hacerlo frente un “Titán” de los encordados histórico como fue Erik “Terrible” Morales, quien entonces subía como la espuma y le disputo la faja del Consejo mundial de los supergallos el 16 de mayo de 1998 en Indio, California. La osadía fue muy alta y el tijuanense castigó a José Luis Bueno como nadie nunca antes en su vida y lo noqueó técnicamente apenas en el segundo asalto de una pelea programada a doce episodios. El réferi Marty Sammon detuvo la masacre al 1.19, Morales era entonces un peleador invicto con 29 nocauts, pero a Bueno le sobraron arrestos para encararlo, aunque fue sin éxito. Sus números finales fueron de 30 triunfos nueve derrotas y 2 empates, números sin duda engañosos que no reflejan la verdad, ni hacen justicia de lo que fue, realizo y dejo en el boxeo este mexiquense, ejemplo de deportista profesional, ahora convertido en un gran preparador y manager.

“ EL PÚAS PERTENECE AL PUEBLO,, PORQUE ES EL PUEBLO MISMO” (Carlos Monsivais)

puasolivaresPuños de Oro ( Armando Zenteno C)

Por encima de cualquier boxeador mexicano, no ha existido ninguno con la popularidad y el arrastre multitudinario de Rubén “El Púas” Olivares, según algunos sociólogos estudiosos de la conducta humana y los fenómenos sociales. El originario de Guerrero ha traspasado el tiempo y se ha convertido en una leyenda que resulta imposible de superar, lo extraordinario de este fenómeno único, es que su figura fue admirada y seguida no solamente por el pueblo, lo mismo en las clases sociales altas Rubén tuvo cabida. Por eso compitió para diputado, fue actor de cine y teatro, comediante actor de telenovelas, conferencista, comentarista de boxeo en televisión, empresario y un sinfín de actividades más, el Púas como lo definió Carlos Monsivais, pertenece al pueblo, porque es el pueblo mismo. Vino al mundo en Iguala, Guerrero, el 14 de enero de 1947 y se avecindo en las colonias proletarias Tablas de San Agustín y la Bondojito. Olivares si bien fue manejado un largo tiempo por Arturo “El Cuyo” Hernández, boxísticamente es hechura del inolvidable “Chilero” Carrillo. Se le conoció con sobrada razón como “Mister Nocaut”, porque a sus primeros 23 rivales los anestesio desde su debut el 4 de enero de 1965, al 14 de julio de 1967, es decir en 30 meses, contando entre sus víctimas a gente de peso como Julio Guerrero, Rodolfo Martínez y Emeterio Campos, hasta que Germán Bastidas le sacó un empate por virtud de un punto que le descontaron al Púas en el sexto round de una pelea a diez episodios. En la revancha Rubén lo noqueó. .El 3 de marzo de 1968 debutó internacionalmente ante el tailandés Porchai Poprai Ngam, con el sello de la casa por nocaut, y enseguida El Cuyo” Hernández lo sometió a una durísima prueba ante el italiano Salvatore Burruni, excampeón mundial, un rival de 94 victorias y ocho derrotas, Rubén lo despachó en el tercer round por nocaut técnico. Olivares era una máquina de tirar golpes, la cantidad de peleas que sostuvo en 1968 ascendió a trece combates, entre otros cayeron Octavio “Famoso “Gómez y José Medel. 1969 fue uno de los años más espectaculares de Rubén, quien para estas alturas ya se había colgado la etiqueta de ídolo. Combatió en 8 oportunidades incluyendo la pelea de título mundial, una eliminatoria y dos batallas tremendas, una frente a Ernie Cruz, quien por primera ocasión en su carrera lo mando a la lona en el segundo round, pero Olivares hizo lo mismo tumbándolo en cuatro ocasiones para finalmente ganarle por nocaut técnico. La pelea que lo puso en la antesala fue ante el japonés Takao Sakurai, que fue tomada como eliminatoria, Rubén en el sexto episodio lo noqueo técnicamente y quedo listo para enfrentar al campeón mundial, el australiano Lionel Rose. El 22 de agosto de 1969, Olivares se hizo el Rey del Palenque de los Gallos en el Forum de Inglewood, California ante el aborigen, quien mostraba 34 victorias y dos derrotas, con los títulos del Consejo Mundial y de La Asociación Mundial de Boxeo en disputa, el ídolo se corono con el sello de la casa, un nocaut efectivo en el quinto episodio y provocó la fiesta de todo un pueblo, desde los tiempos de Raúl “Ratón” Macías nadie había despertado tal expectación. Cuatro meses después realizo la primera defensa ante Alan Rudkin y siguió aplicando cloroformos. El 18 de abril de 1970, expuso sus coronas ante Chucho Castillo y aunque fue derribado nuevamente en el segundo asalto, finalmente ganó por primera vez por la decisión unánime, algo que no convenció a la crítica, quien exigió la revancha. Cuatro peleas de preparación fuera de título sostuvo Rubén antes de conceder la revancha a Castillo. Finalmente el 16 de octubre de 1970 se volvieron a enfrentar en El Forum de IngleWood, California, que registró un entradón. La pelea fue de poder a poder, pero Olivares llego en pésimas condiciones físicas y Castillo fue el dominador, sin embargo “El Púas” dio la batalla, y fue cortado del ojo izquierdo y el réferi Dick Young a los 2; 27 del round 14, paro el pleito decretando un nocaut técnico en favor de Castillo que se hizo de las coronas quebrando de paso las apuestas en las casas de juego y los casinos que lo tenían como víctima. Seis meses más tarde el 2 de julio de 1971, Olivares y Castillo se enfrentaron por tercera ocasión, esta vez la diferencia fue abismal, Rubén fue el amo y señor durante toda la pelea, las puntuaciones fueron contrastantes en su favor y dio la impresión de “aguantar” a Castillo sin buscar el nocaut, intentando castigarlo lo más posible y lo consiguió, aunque el finado excampeón mundial en el sexto round sacó las casta y lo mando a la lona. Olivares recupero sus cetros por amplio margen. Para un segundo reinado que le duro un suspiro, defendió con éxito ante Katsuyoshi Kanazawa y Jesús Pimentel, pero volvió a perder el titulo ante Rafael Herrera por primera vez por nocaut En la revancha ocho meses después Olivares volvió a caer frente al de Huascato quien se llevó el triunfo el 14 de noviembre de 1972 por decisión médica, esta fecha fue el adiós del “Púas” a la división de los pesos gallos en donde brillo con esplendor como nunca nadie antes que él. Rubén hizo campaña en la nueva división durante seis peleas, cuatro de ellas fueron durísimas pruebas ante Walter Seeley un boxeador de 21 triunfos y dos derrotas, en contra del invicto Bobby Chacón a quien le ganó el cinturón pluma de la NABF, Frente a Art Haley con record de 34 triunfos y cuatro descalabros y al que venció en dos oportunidades, hasta que finalmente enfrentó al retador oficial de los plumas de La Asociación Mundial de Boxeo Zenzuke Utagawa por la corona que había dejado vacante Ernesto Marcel, el 9 de julio de 1974, OIivares se quedó con el cetro por nocaut en el round siete de quince programados. Tres meses le duró el titulo antes de perderlo por decisión ante el africano David Kotey el 20 de septiembre de 1975. El año de 1976 de plano fue uno de los peores del gran aniquilador, previamente fue noqueado por Danny López. Rubén volvió por sus fueros en 1979 logrando dos estupendos triunfos, noqueo al zurdo de Sonora José Luis Ramírez y al japonés Shio Fukuyama, eso le abrió el camino para otra pelea titular ahora ante Eusebio Pedroza por el cetro pluma de La Asociación Mundial de Boxeo el 21 de julio de 1979, Pedroza le ganó por nocaut técnico en 12 asaltos. Seis peleas más sostuvo antes del fin de su carrera que no fue digno de su categoría, gano dos de ellas, perdió tres y empató una ante rivales de muy poca monta. La última pelea en La Arena México ante un peleador de bajísimo nivel que mostraba cuatro peleas con dos triunfos y dos derrotas de nombre Ignacio Madrid, quien sin embargo noqueo a la “sombra” de Rubén Olivares después de mandarlo a la lona en tres ocasiones y castigarlo de fea forma ante la protesta del público que sufrió viendo la debacle del ídolo en una pelea que le armaron de beneficio y que resulto un calvario. el 12 de marzo de 1988. .Rubén peleo 105 veces, ganó 89, perdió 13 y empató tres, noqueando al 75% de sus rivales. Olivares tiene el orgullo de ser pionero del Salón de la fama de Canastota, como integrante de la inducción de 1991.

RICARDO LÓPEZ NAVA: CUANDO EL BOXEO SE CONVIERTE EN ARTE.

Ricardo _Finito_ López

Por Puños de Oro (Armando Zenteno C.)

 

El enorme y recordado hacedor de campeones mundiales Arturo “El cuyo” Hernández, fue el manager, guía, entrenador, consejero, administrador y maestro de la gran mayoría de los campeones mundiales mexicanos del pasado, casi todos convertidos en ídolos y taquilleros, forjados, por virtud de su carácter e inteligencia, se le conoció como “El tormentoso” cuando en realidad fue un sabio del boxeo. De la gran legión que paso por sus manos, destaca como una estrella supernova por encima de todos boxísticamente hablando, el más grande que ha producido el boxeo mexicano el capitalino Ricardo López Nava, quien tuvo la virtud beberse toda la sabiduría del gran zorro de los encordados, hasta implantar una marca mundial de imbatibilidad, grabando su nombre al lado del inmortal Rocky Marciano, lo hizo en la división mínima de las 103 libras de peso, pero eso no le quita un ápice de grandeza porque nos permitió admirar arriba de un escenario por 16 años, a un artista del boxeo, muy por encima del salvajismo extremo, que por naturaleza es el boxeo, es decir la inteligencia, la estética y la efectividad por arribade todo. Ricardo López no andaba en las calles retando a los chamacos, ni fue de pleitos callejeros, su afición al pugilismo le llegó por la lógica consecuencia de nutrirse viendo las funciones sabatinas por televisión que su recordado padre Maleno acostumbraba sintonizar de forma casi religiosa, Ricardo nació en Cuernavaca, Morelos, el 25 de julio de 1966, avecindado en el barrio de Tacubaya su ingreso natural se dio en el recordado gimnasio Lupita en donde Arturo Hernández impartía sus enseñanzas y preparaba a sus campeones, Antes, López contaba con siete años de edad cuando se calzó por vez primera unos guantes y a los quince años ganó el primero de los cuatro Guantes de Oro de manera consecutiva. Debutó profesionalmente el 18 de enero de 1985 ante Rogelio Hernández en Cuernavaca, Morelos y ese año de su presentación ligó seis nocauts. Cinco victorias más encadenó en 1986, aunque solamente noqueó en dos oportunidades. En 1987 “El Cuyo” lo peleó en tres oportunidades, lo probó ante dos fierecillas como lo eran Eduardo Ramírez y Javier Alonso, ante este debutó en la capital mexicana, a ambos les ganó por decisión en peleas ya de diez capítulos. En 1989, Ricardo López dio muestras de lo que iba a ser en el futuro, primero entre sus diez victimas acumuladas entre 1988 y el 89, venció al “Kamikaze” José Luis “La gringa” Zepeda, ese triunfo le dio la oportunidad de disputar su primer cetro el 7 de noviembre de 1989 ante Rey Hernández por El Continental de las Américas del Consejo Mundial de Boxeo que se agenció por la vía del nocaut en doce rounds. Hernández fue el primero de los tres opositores más fieros que tenía en la antesala del cetro mundial, el segundo fue Jorge Rivera ante quien debuto en Estados Unidos y le ganó por nocaut y finalmente Francisco Montiel al que derroto por decisión, con eso quedo listo para encarar al campeón mundial Hideyuki Ohashi, el 25 de octubre de 1990 en Tokyo, Japón, López ganó con toda autoridad al minuto números dos del round cinc o por nocaut técnico. .Esta fecha fue el arranque de 24 peleas de título mundial en diferentes divisiones, Ricardo desde entonces no volvió s subir a un ring a ofrecer exhibiciones que no fueran titulares y eso habla aún más en favor de su grandeza, a las cosas hay que llamarlas como son, López es el único campeón que expuso siempre su corona en todos sus duelos. Habrá que remarcar que de estos combates, seis de ellos fueron en el Oriente con todo lo que conlleva de riesgos. El 7 de marzo de 1998 con los títulos del Consejo Mundial y de La Asociación Mundial de Boxeo en juego, encaró a uno de sus más aguerridos rivales el invicto nicaraguense Rosendo Álvarez, quien vendía cara su derrota con unos dígitos sumamente apretados, pero una decisión técnica suspendió el encuentro en el octavo episodio y todo quedo en un empate, en la plaza de toros México de la capital mexicana. La pelea resulta histórica, porque se trata de la única ocasión en que no le levantaron la mano al final del pleito. Por supuesto la revancha no se hizo esperar y, 8 meses más tarde se enfrentaron nuevamente en Las Vegas, Nevada y Ricardo López ganó por decisión dividida en una pelea brutal, de las más difíciles que quizá haya tenido que encarar. El 12 de noviembre de 1994, expuso en la Plaza de Toros México del Distrito Federal ante Javier “Candelita” Várguez, la pelea mientras duro fue memorable por la batalla presentada por Várguez que al final fue derrotado por nocaut técnico en el octavo asalto. El 23 de agosto de 1997 fue su consagración frente al boricua Alex “Nene” Sánchez en el refinado Madison Square Garden de Nueva York, cobrando millonaria bolsa, Ricardo brindo una de sus mejores exhibiciones de fuerza, poder e inteligencia, mando en dos ocasiones a la lona al puertorriqueño en los rounds segundo y quinto y finalmente lo derroto por nocaut técnico en el quinto episodio. El 2 de octubre de 1999, López se hace de un segundo título en división diferente dentro del peso mosca, derrotando al estadounidense Will Grisby campeón de la FIB, hay que remarcar que Ricardo ya contaba con 33 años de edad, pero sacó una decisión unánime amplísima. El 29 de septiembre de 2001 dijo adiós al boxeo el más excelso y exquisito pugilista que ha tenido esta nación de bravos guerreros, noqueando en su última exposición a Zolani Petelo, en la que también fue la despedida del internacional réferi Arthur Mercante. Ricardo lo noqueó en el octavo round en el Madison Square Garden de Nueva York, la casa de los grandes monarcas. Su record perfecto comprende 51 victorias y un empate sin derrotas. Algo de esa gloria le corresponde al preparador Antonio “Bombela” Torres por sus enseñanzas vertidas. Ricardo López se inmortalizó el 7 de junio de 2007 al ingresar al Salón de la Fama de Canastota, Nueva York.

GUTY ESPADAS FUE UN SOL ENTRE LOS MOSCAS DE CLASE

Gustavo _Guty_ EspadasPor Puños de Oro (Armando Zenteno C).,

 

Gustavo Hernán “Guty” Espadas Cruz, nació el 20 de diciembre de 1954 en Mérida, Yucatán, y es hijo de los señores Hernán Espadas Cruz e Isabel Cruz Espadas, por su calidad y clase le tocó en suerte formar parte con Miguel Canto, Freddie Chato Castillo, Lupe Madera y Juan Herrera, del clan “Los últimos guerreros mayas”, los campeones mundiales yucatecos, que alcanzaron la gloria, al grado de convertir a su estado en referencia obligada del boxeo mundial. “Guty” Espadas formó parte del equipo que fundó el recordado empresario yucateco, William Abraham Dáguer y que ha sido cantera inagotable de boxeadores entre ellos de cinco de los nueve campeones mundiales, en el gimnasio San Francisco de Asís “Cuna de campeones forjados en Yucatán. Fue el sábado 15 de marzo de 1975 cuando abrió el gimnasio, eran los años cuando el boxeo yucateco, vivía una efervescencia por la conquista del campeonato mundial mosca de Miguel Canto Solís, quien fue el motivador para abrir dicho gimnasio que estaba a cargo del finado Edilberto “Beto” Rivero , apoyado por Fito Jiménez Cimá y Antonio “Zorrito” Franco Moo, lo histórico es que fue precisamente Gustavo “Guty” Espadas el primero .en boxear sobre este ring. Espadas Cruz, era el prospecto con mayor futuro del gimnasio San Francisco de Asís y lo hizo ante un sparring de nombre. Jorge Sosa que tuvo que ser reemplazado, por Ranulfo Cano, tras sufrir la ruptura de su nariz a manos de Espadas. .El Gimnasio San Francisco de Asís, en menos de dos años convirtió a su gran prospecto en campeón mundial. Guty debutó el 29 de enero de 1971 ante Rafael Luna a los escasos 17 años de edad y ganó por decisión. Ese año de su debut lo hicieron combatir hasta en once oportunidades, alcanzando nueve victorias y dos empates, entre sus triunfos noqueó a Freddy Castillo. En 1972 lo enfrentaron solamente con novatitos como debe de ser, y se alzó con seis triunfos más. En 1973 gana cinco veces, en igual número de presentaciones, entre esas victorias destaca la obtención del título mosca del Estado de Yucatán logrado por los puntos en doce episodios ante Héctor Mendieta. 1974 fue un año contrastante, solamente se presentó en cuatro peleas y si bien obtuvo un triunfo resonante ante el exolímpico Ricardo Delgado por decisión mayoritaria en diez asaltos, en cambio perdió lo invicto con el novato Pablito Jiménez. En 1975 le presentan dos pruebas de fuego, primero ante Alberto Morales, ante quien pierde una decisión y en contrasentido alcanza su éxito más resonante ante Willie Jensen en su debut internacional en el exigente Forum de Inglewood, California, por puntos. Ese éxito le abrió el camino al título mundial mosca de La Asociación Mundial de Boxeo ante el invicto panameño Alfonso López el 2 de octubre de 1976 en el Sport Arena de Los Ángeles, California, Espadas lo noqueó técnicamente en el round 13 de 15 programados y le cortó su racha de 25 victorias coronándose campeón mundial. De 20 meses comprendió su reinado, con cinco exposiciones, cuatro de ellas exitosas y una derrota definitiva. Enfrentó al japonés Jiro Takada y lo noqueó en siete rounds en Tokyo. Le concedió la revancha a Alfonso López y lo anestesió en 13 episodios. Le siguió el chicano Alex Santana al que también le aplicó cloroformo en ocho rounds y entonces viajó a Tokyo para exponer en contra de Kimio Furesawa quien solamente le aguantó siete capítulos. Finalmente el 12 de agosto de 1978 rn Maracay, Venezuela, expuso ante el experimentadísimo Betulio González, un rival de 72 peleas con 67 triunfos y perdió una apretada decisión que no fue mayoritaria en 15 rounds. En 1979, después de tres triunfos se hizo retador a la corona del Consejo Mundial de Boxeo en peso mosca, pero este estaba en poder del invicto coreano

Chan Hee Park, quien no lo permitió y lo noqueó en el segundo capítulo técnicamente. Cinco años después de este intento frustrado, Espadas en una osadía reto al tailandés Payao Poontarat por el cetro supermosca del Consejo Mundial de Boxeo, pero fue noqueado en 10 asaltos. Guty Espadas se retiró tras este último fracaso dejando una marca de de 39 victorias, seis derrotas y cinco empates en 13 años de profesional, aplicando 28 nocauts. Es indudablemente uno de nuestros grandes pesos moscas, sobre todo considerando los rivales que enfrentó que midieron su grandeza.

 

LUPE AQUINO PRIMER CAMPEON MUNDIAL SUPERWELTER MEXICANO VENCIÓ SU SUERTE

Lupe Aquino

Puños de Oro (Armando Zenteno)

El chihuahuense Isaías Guadalupe Aquino, vivió dos días de gloria grandiosos en su vida, el primero de ellos, el 12 de Julio de 1987. Cuando el , nativo de Chihuahua, México y avecindado de por vida en Santa Paula, California, se coronó campeón mundial de peso superwelter del Consejo Mundial de Boxeo, primer mexicano en alcanzarlo, al derrotar a Duane Thomas por decisión unánime en pelea celebrada en El Sports Complex de Merignac, Haute-Viena, en Francia. El árbitro fue Joe Cortéz y la sancionaron: Sid Nathan 117-110, Louis Mitchell 114-113 y Duane ford 116-111. Lupe Aquino logró el cetro a la edad de 24 años. En la primera defensa en contra del italiano Gian Franco Rosi, lo perdió en apretada decisión. El pleito tuvo efecto en El Palazzo dello Sport en Génova, Liguria, Italia. Dos jueces calificaron 114-115 y Steve Smoger lo hizo 113-118.Su segundo día de gloria se dio el 17 de julio de 1987, cuando a su regreso de Burdeos, Francia, desfiló sentado en el asiento trasero de un lujoso convertible por las calles de Santa Paula y miles de espectadores a lo largo de ocho calles lo ovacionaron luego que cinco días antes había logrado el campeonato mundial. Un año después, el 14 de agosto de 1988, su destino giro diametralmente opuesto y a sus 25 años de edad Lupe Aquino se encontraba enfrentando cargos de homicidio por conducir ebrio su Mercedes Benz, después de asistir en compañía de su mejor amigo Howard Thomas, un disc jockey de Ventura California y la novia de este Teresa Bello quienes fallecieron, Michelle Ávila novia de Aquino solamente sufrió heridas lo mismo que el excampeón mundial. Aquino se declaró culpable de homicidio y el 9 de noviembre de 1989 fue sentenciado a seis años de prisión, luego de estar libre bajo fianza. Lupe Aquino nació el 23 de enero de 1963 en Chihuahua y muy joven se avecindo en Ventura California,, sus inicios en el boxeo se dieron en el club de boxeo del barrio de la Colonia en donde resultó campeón de los guantes de oro y en el gimnasio Nautilus de Santa Paula.. Debutó en 1981 con diez victorias en fila, ocho de ellas por nocaut. Su estilo lo convirtió en boxeador habitual en los casinos de Las Vegas, Nevada, en 1982 se presentó seis veces. De las nueve ocasiones en que combatió en 1983, en una de ellas perdió su calidad de invicto ante Rudy Hernández el 21 de febrero de 1983 en El Forum de Inglewood, California. El 17 de abril de 1984, Aquino celebró la única pelea de ese año enfrentando al experimentado y futuro campeón mundial Marlon Starling a quien le disputo los títulos de la NABF y el Nacional de peso welter de Estados Unidos. en 1985 tres combates sostuvo con igual número de triunfos y el siguiente ejercicio de 1986 fue muy significativo ya que los dos éxitos logrados, más las victorias alcanzados frente a Anthony Wiley y Davey Moore le dieron la clasificación mundial como el número dos del mundo que lo puso en la antesala del cetro mundial superwelter del Consejo Mundial de Boxeo, que como ya se narró alcanzó el 12 de julio de 1987, después de derribar en dos ocasiones a Duane Thomas en los episodios segundo y último para agenciarse una decisión mayoritaria. El cetro le vino de maravilla ya que permitió borrar las diferencias con su mujer Michelle Ávila, madre de un niño de cuatro años a la cual presuntamente le había lesionado la quijada durante una discusión en febrero de 1987, Aquino estaba siendo sometido a un programa de rehabilitación. El titulo le duró un suspiro porque lo fue a perder tres meses después ante el italiano Gianfranco Rosi en Italia, quien le ganó decisión unánime. El 3 de enero de 1988 enfrentó a la “Cobra” Donald Curry en Italia y perdió decisión unánime. Su siguiente combate fue ante Milton McCrory y salió con el triunfo después de anotarse tres caídas en el segundo, quinto y octavo round, el 10 de abril de 1988. Lupe Aquino obtuvo el 24 de junio de 1988, el cinturón superwelter de Norteamérica, derrotando a Royan Hammond en El Cesar Palace de Las Vegas, Nevada. El 8 de diciembre de 1988 intento sin éxito el cetro vacante mediano junior reconocido por la OMB pero fue derrotado luego de sufrir una caída y abandonar el combate en el séptimo round ante John David Jackson, pelea celebrada en Detroit, Michigan. Lupe Aquino fue arrestado después de la pelea para ser sujeto al juicio por la muerte accidental de dos personas. En 1989, Aquino increíblemente retomó sus rachas de triunfos y logró siete victorias en fila derrotando entre otros a Pipino Cuevas, quien buscaba retornar a los primeros planos, Aquino lo noqueó en el segundo round y le cortó sus sueños. Finalmente el 19 de octubre de 1989 encaró al nigeriano Jerry Okorodudu en peso superwelter al que noqueó en cuatro rounds en San Diego, California cortando su carrera durante tres años y cuatro meses para cumplir su condena que no completo por “buena conducta”. Aquino reapareció el 6 de febrero de 1993 empatando con Ernesto Magdaleno. Siete peleas realizó en su retorno intentando en una de ellas ganar el cetro de la OMB ante Vernon Phillips pero fue derrotado por nocaut técnico en siete asaltos. Del resto de su carrera lo que vale la pena destacar es la pelea que le presento al futuro campeón mundial Bernard Hopkins, a quien le soporto toda la ruta aunque perdió por amplia decisión. Se retiró el 6 de noviembre de 1999 frente a Armando Campas quien lo noqueó en 8 episodios. Lupe Aquino peleó durante 18 años y dejó su palmarés en 53 triunfos, nueve derrotas, dos empates, 36 ocasiones noqueo y dos veces perdió por la vía rápida. Es importante resaltar que Lupe Aquino, fue una víctima del destino, más no un delincuente que supo sobreponerse a la trágica desgracia y salir adelante, y en agregado es histórico para nuestro boxeo y el Consejo Mundial por ser el primer campeón mundial superwelter de este país.

FREDDY CASTILLO PRIMER MEXICANO CAMPEÓN MUNDIAL MINIMOSCA

Freddy Castillo

Puños de Oro (Armando Zenteno C).

 

El yucateco Freddy Castillo, quien fue el primer mexicano en conquistar un campeonato mundial minimosca, no se arrepiente de haber gastado todo lo que ganó en su exitosa carrera sobre los cuadriláteros, porque con un golpe ganaba mucho dinero, pero también de un golpe se lo gastaba. No le quedó nada, excepto la alegría inquebrantable, la misma con la que decidió triunfar en el boxeo para sacar adelante a su familia, su elección por el boxeo fue un cálculo financiero. Cuando era joven, en el barrio bravo de San Sebastián, en la blanca Mérida, preguntó cómo podía hacerle para ser rico. Había pensado que si se dedicaba al futbol pronto podría amasar una fortuna, pero le previnieron que dedicarse al balón en Yucatán era la apuesta con más probabilidades de terminar en el fracaso. Entonces –se preguntó–, ¿dónde está el dinero? Y alguien le dijo que sobre los cuadriláteros. Así de simple fue su elección, como quien invierte en la bolsa de valores. Freddy trabajaba en el rastro, y su única cena, era meter las manos al chorro de sangre de la res que había matado y se la bebía así, recién escurrida del animal. Una vez decidido el futuro, no dejó de pelear hasta conseguir lo suficiente para ayudar a su familia, la que tenía en ese momento y la que imaginaba tendría más adelante. Lo único que quería era una casa grande con patio y puerta de dos hojas para que entrara la gente y no se salieran sus nietos, porque ya desde entonces soñaba con ellos, cuando aún ni hijos tenía. Todo lo demás lo despilfarró este hombre pequeñito, que se anticipó a la era de los campeones mexicanos en las divisiones menores. Hoy vive de una pensión de 5 mil pesos, que la fundación Slim le otorgó por ser un ex campeón. Freddy “Chato” Castillo, yucateco, doble ex – campeón mundial de peso mosca y mini-mosca, que de desconocido boxeador se convirtió en Rey Universal de ambas divisiones. Es un grandioso personaje del mundo del boxeo que vivió un infierno cayendo en las garras del alcoholismo y hoy lleva una vida sencilla fuera de lujos y riqueza pero con alegría porque ha logrado vencer la enfermedad que lo llevó a perder todo. Freddy está casado, y tiene cuatro hijos, es sencillo, platicador y humilde, fue monarca mundial en los pesos de 48 y 50.500 kilos. Hoy Viste modestamente. Es hijo de familia humilde. Su papá era tallador de henequén. Freddy nació el 15 de junio de 1955, en Mérida, Yucatán. Ahora radica en Cozumel, Quintana, Roo, donde tiene un gimnasio. Se fue de Mérida porque no tuvo apoyo económico cuando cayó en desgracia por el alcoholismo. Siempre se distinguió como fajador. Desde chico le gustaron los golpes. Una de sus mayores satisfacciones es que junto con el maestro yucateco Miguel Canto, ex – campeón mundial de peso mosca y Guty Espadas, ex – monarca mundial mosca fueron los tres titanes del boxeo yucateco en los años 70’s, hace más de treinta años. Freddy siempre fue inquieto y valiente Tuvo solamente estudios de primaria por su pobreza. Se hizo boxeador para obtener riqueza y lo logró viendo que Miguel Canto y Guty Espadas ganaban grandes bolsas cuando exponían sus campeonatos además de viajar por todo el mundo siendo famosos. Se inició en el pugilismo a la edad de 16 años y en 1971 hizo su debut ante sus paisanos ganando por la vía rápida en cuatro capítulos a Guty Espadas. Después de sostener treinta y cuatro combates profesionales el 19 de febrero de 1978 en Caracas, Venezuela, disputó el cetro mini-mosca al venezolano Luis Estaba derrotándolo por nocaut en el episodio 14. Su pegada era fulminante. Todos le auguraban un largo reinado pero se alejó del gimnasio descuidando su condición física. Tres meses le duró el gusto de ostentar la corona mundial mini-mosca. En mayo del mismo año de 1978 perdió el cetro por decisión en quince asaltos ante el tailandés Netroni Vorasingh en Bangkok, ganando elevada suma de dinero. El 24 de julio de 1982 tuvo otra oportunidad de disputar el campeonato mundial pero ahora en peso mosca y fue ante el colombiano Prudencio Cardona en Mérida. Ganó por la vía de los puntos en quince episodios. La vida le volvió a sonreír pero nuevamente festejó en grande y en su primera defensa del cetro, el 6 de noviembre de 1983 en Los Ángeles, California, perdió por decisión ante el panameño Eleoncio Mercedes. En 1986 sostuvo su última pelea el 22 de febrero ante el tailandés Sot Chitalada, perdiendo en decisión. En el boxeo permaneció quince años, de 1971 a 1986. Su record profesional es de 68 combates. Perdió 18, ganó 30 por nocaut y el resto por decisión. Obtuvo triunfos sobre peleadores del ranking nacional y mundial como el panameño Alfonso López, campeón mundial mosca, Antonio “El Poema” Avelar, monarca mundial de esa división, Magallo Lozada, Freddy “El Riel” Hernández, Adelaido Galindo, Lupe Madera, paisano suyo y también ex – campeón mundial de los 50.500 kilos, Pedro Flores, ex – campeón mundial, el panameño Hilario Zapata, Juanito Álvarez, Amado “Cachorro” Ursúa, entre otros.. Freddy “Chato” Castillo es valiente al aceptar que cayó en el alcoholismo, al permanecer más de quince años sin dejar de tomar. “! Yo viví el infierno en carne propia ! perdí mis valores morales durmiendo en la calle como teporocho, pero gracias al sacerdote Raúl Kemp Lozano me salve de morir olvidado por todos”, El ex boxeador Freddy “Chato” Castillo recibió el cinturón minimosca del  Consejo Mundial de Boxeo  (CMB) que le ganó al venezolano Luis “Lumumba” Estaba el 19 de febrero de 1978, en Caracas. El “Chato” se mostró agradecido con el presidente deI CMB, Licenciado José Sulaimán Chagnón, ya que después de 33 años recibió el fajín oro y verde que conquistó en epopéyica batalla, al noquear en 14 asaltos a “Lumumba” Estaba..

RAÚL “JIBARO” PÉREZ EL GALLO MÁS ALTO DEL BOXEO MEXICANO

Raúl _Jíbaro_ PérezPoe Puños de Oro (Armando Zenteno C.)

El tijuanense Raúl “Jibaro” Pérez, es un ejemplo de deportista, de campeón mundial, y de ciudadano, pero sobre todo de hijo. Le tocó vivir en su niñez y parte de su juventud en una casa de cartón con todo lo que eso significaba en una ciudad como Tijuana de condiciones climáticas extremas y además ganándose la vida vendiendo periódicos en las calles fronterizas para mantener a su señora madre, en razón de haber quedado huérfano de padre a una escasa edad. Sin embargo la vida le premio con 1.78 de estatura y esa fue una de sus mayores virtudes para triunfar en el boxeo, la otra es que el destino puso en su camino a un hombre de una altísima calidad humana y de paso un “sabio” del pugilismo conocido como hacedor de campeones mundiales como lo es Rómulo Quirarte, quien evaluando la calidad de persona que era Raúl Pérez permitió que se integrara a su familia casándose con su hija. Raúl nació anecdóticamente el 14 de febrero de 1967 en Tijuana, Baja California y debutó profesionalmente a los 17 años bajo la asesoría de su paisano Ignacio Huízar quien lo mismo que él se iniciaba en la promoción boxística, a ambos personajes les urgía la actividad y en tal motivo el año de su debut peleó en once oportunidades, gracias a que noqueó a diez de sus rivales. La fecha de arranque se dio el 29 de marzo de 1984 frente a José Alvarado al que durmió en el segundo asalto. En 1985 la dupla repitió la fórmula con once peleas todas ganadas, ocho de ellas antes del límite, para este año le aumentaron el grado de dificultad de sus enemigos entre otros venció a los tapatíos Alberto “Húngaro” Martínez y Juan Carlos “Griego” Salazar, además de Eleoncio Mercedes y tuvo efecto su debut internacional en el Forum de Inglewood, California, ante Lucilo Nolasco al que derrotó por decisión dividida. En 1986 su promotor decidió presentarlo en la capital del país buscando publicitarlo en la influyente prensa deportiva y el experimento resulto terrible, la altura de la ciudad le afectó enormemente y perdió su calidad de invicto ante un peleador de mediana calidad como Rodolfo Ortega quien ostentaba un record de 18 ganadas, 10 perdidas y tres empates, en contraste ganó nueve veces a gente de la talla de Diego Ávila,, James Manning y Prudencio Cardona. En 1987 volvieron a tomar la plaza de Tijuana como su base de operaciones, su actividad disminuyó a siete presentaciones, pero le pusieron enfrente a tres gallones: Gaby Canizalez al que noqueó en nueve episodios, Jorge Ramírez al que derrotó por decisión y en El Sport Arena de los Ángeles empato en decisión técnica con Edel Geronimo. 1988 fue el año de su consagración, para ello primero venció en pelea eliminatoria a Wilfredo Vázquez por decisión unánime en El Great Western Forum de Los Ángeles, California y el 29 de octubre de 1988 en el Hotel Hilton de Las Vegas, Nevada le disputó el cetro de los gallos del Consejo Mundial de Boxeo al colombiano sensación Miguel “Happy” Lora, quien para ese tiempo ya experimentaba serios problemas de peso, Raúl Pérez brindó una cátedra de boxeo y consiguió el título de forma unánime en las puntuaciones, contaba con 21 años de edad y cuatro de profesional. De dos años y cuatro meses constó su reinado en el cual defendió con éxito hasta en siete oportunidades su corona sin medir la estatura de sus desafiantes, se le recuerdan especialmente la sangrienta pelea en Talcahuano, Chile ante Cardenio Ulloa, al que venció técnicamente en el octavo asalto luego que el réferi Simón J. de Lima detuvo la masacre que estaba sucediendo arriba del ring. Gaby Canizalez lo mismo le opuso fiera resistencia, pero finalmente ganó decisión, el ya para esas alturas, ídolo de Tijuana y uno de los campeones mundiales más sólidos. En esta etapa la pelea más difícil que sostuvo defendiendo su corona fue ante José Pepillo Valdéz celebrada en La Plaza de toros La Sinaloense de Culiacán, Sinaloa, de poder a poder Valdéz probó que era un campeón sin corona y ofreció una brillante exhibición, pero los jueces marcaron un empate que le permitió al tijuanense conservar su cetro de los gallos. Todavía le alcanzó para una defensa más ante Candelario Carmona y finalmente el 25 de febrero de 1991 se presentó a defender ante el estadounidense Greg Richardson un rival de 27 triunfos y cuatro derrotas en el Great Western Forum de Kis Ángeles, California y perdió más en la báscula que arriba del ring, su cuerpo ya no daba más y subió muy debilitado cayendo por decisión unánime. Ocho meses más tarde se le presentó la oportunidad de ascender de categoría disputando el cetro supergallo de la AMB ante el colombiano Luis “Chicanero” Mendoza y contra todos los pronósticos, ganó una decisión dividida y con ello su segundo cinturón en división diferente. Título que le duró un suspiro porque se lo arrebato Wilfredo Vázquez en la primera defensa cinco meses más tarde por nocaut técnico en solamente tres rounds, en pelea celebrada en El Palacio de los Deportes de la ciudad de México. Un año después intento capturar el cetro superpluma de la AMB en poder de Genaro “Chicanito” Hernández, pero ya sus facultades estaban muy disminuidas y empató en una primera pelea y en la revancha inmediata cayó noqueado. En los siguientes siete años realizó catorce peleas más con únicamente dos derrotas, capturando de paso el titulo pluma de la FECARBOX del Consejo Mundial de Boxeo, finalmente dijo adiós el 18 de agosto de 2000, perdiendo por nocaut. Dejó su registro con 61 triunfos, 41 nocauts, seis perdidas, tres empates, cuatro veces fue noqueado y en total sumó 71 peleas- En la actualidad sigue siendo un hombre de bien que da sus conocimientos a las nuevas generaciones y a su propio hijo que le siguió sus pasos.