“No han de ser tus caídas tan violentas”

 

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“Ni tampoco por ley, han de ser tantas”… Almafuerte

Mis Reflexiones:  SILVANA CARSETTI  –   FotoNAOKI FUKUDA

 

Cotto y Martinez  en el soberbio Madison Square Garden de Nueva York, de ahí para atrás y en el tiempo.

…Vivimos entre los restos melancólicos de un propósito maravilloso que salió mal…”

“Maravilla”  se quedo en el ultimo peldaño de su sueño gigante, ese que estaba tan alto, que alguna vez ideó y por el cual se programó desde los 20 años. El sábado pasado 7 de Junio, su reinado quedo el manos del taquillero y prestigioso boxeador puertorriqueño, “Junito”

Miguel Angel Cotto de Puerto Rico (33 años), se coronó Campeón del Mundo de los medianos tras ganarle por KO técnico en el décimo asalto al Argentino Sergio Gabriel Martinez (39 años) y de esta manera alza por primera vez, el cinturón verde de la entidad mas emblemática del boxeo. A su excitante campaña reinando en superligero, en welter , en superwelter le agregó el estatus mas alto que podía conquistar. Hoy es Campeón del Consejo Mundial de los 72,562 kgrs. y se le abre un panorama riquísimo, ya habiendo conquistado el planeta con el boxeo.

A veces se me hace que este mundo es falsificación barata de otro. Nada 
sale nunca del todo bien. La vida es hermosa pero uno se muere, el amor 
tiene un precio altísimo, el vino ocasiona dolor de cabeza. Siempre falta 
algún detalle y ese detalle es decisivo.”

Don Alejandro Dolina alguna vez sentencio estas palabras en sus relatos de “Crónicas de un ángel gris”, y vaya a saber por qué se me vienen a la memoria innumerables reflexiones de este escritor argentino que acompaño la mayor parte de la vida y de las concentraciones del Campeón nativo en Avellaneda, el mismo deportista que alguna vez compartió estrofas de vida con quien suscribe. Entonces abro y encuentro en la valija de los recuerdos innumerables sentencias de Sergio acerca de sus sueños, anhelos, y lugares vacíos por completar. Luego cierro y vuelvo a guardar. Quizás este no sea un mero análisis periodístico, ni analítico o quizás sea eso y un poco mas.

Me pregunto y me respondo…

Joder Sergio, que paso?

Pienso que paso lo que suele pasar en un deporte, alguien gana, alguien pierde, alguien debe ser peón de un éxito, ese que no acompaño al argentino el sábado en el Madison Square Garden de Nueva York y al que tuvo como gran protagonista a uno de los boxeadores mas detestados por “Maravilla”, Miguel Angel Cotto.

A veces en el boxeo los resultados no acompañan el proceso del trabajo que se esta haciendo en el ring, lo pudimos ver claramente en el combate entre Andy Lee y John Jackson. Una mano y chau pinela como decía mi nonna Wally.

En este caso de #CottoMartinez #MartinezCotto el resultado fue la crónica de una muerte que empezó a anunciarse en el camarin (mas abajo el detalle) y a los diez segundos del primero de los doce giros pautados en los Campeonatos titulares. “Muerte” que gesto un boxeador inteligente, cauteloso, serio, aplicado, mesurado y concentrado como Miguel Angel, organizado todo en el laboratorio del Doctor Freddie Roach. En donde hicieron un tándem envidiable, en donde no solo se vio reflejado en los 9 asaltos completados, también quedo claro en las declaraciones pos combate del puertorriqueño, “Yo voy a hacer lo que Freddie me diga”. Letal, impecable.

En las derrotas afloran las fisuras, no porque en las victorias no las haya, sino porque los resultados mandan, y si nos toca perder las grietas se profundizan, y las culpas están a la mano. En el Team Maravilla  no fue todo color de rosa en los últimos años. 

Junito el gran taquillero, tuvo todo, se mostró mas tallado y mas pulido que en sus mejores  noches, en el balance corporal supremo y como egresado de un estudio táctico diseñado para romper y destruir . Y así fue que le aplicó a Martinez una paliza tan aguda, y tan honda que solo el santo tiempo calmara. Roach había declarado que tenia el plan perfecto para ganarle a Martinez, y que en Julio Cesar Chavez Jr. no tenia al hombre ideal, por eso puso a Cotto en su boxees, porque vio en el puertorriqueño el chasis ideal para montarle la carrocería exacta, para que el motor sea relativo a la fuerza. Y para que esta encuentre su máxima aceleración.

Para hablar de fuerza me voy a detener posteriormente, pero quiero incorporar en este párrafo, que existe un factor en la fuerza que es la emoción, la fuerza muscular máxima que se desarrolla de forma voluntaria es del 60-70% de la capacidad máxima real. Los factores emocionales pueden elevar ese nivel de fuerza empleada al conseguir movilizar fibras musculares que, normalmente no son estimuladas. Entre ellos se encuentran la motivación, la atención, el miedo, la capacidad de sacrificio, la concentración.La motivación de Cotto fue superlativa, porque al que vimos el sábado no es al que la mayoría imaginaba apreciar.

Que mas paso Sergio?

Paso el tiempo, y con el tiempo la utilidad del mismo, producto de los avatares de la lucha. Martinez se había realizado hace unos años un estudio en donde proyectaban su mejor rendimiento a los 38 años. Y me atrevo a decir que le dieron un plus debido a su comienzo tardío en el boxeo, a eso habría que agregar que no fue un boxeador golpeado.

Todo eso que alguna vez te sirve, en el tiempo se te vuelve en contra…

Sirvió ser egoísta, orgulloso, austero, económico, ambicioso, narcisista, ególatra, obstinado, perseverante y caprichoso? Sí, sirvió porque jamas sin todo eso hubiera puesto a la Argentina viva en el boxeo, sin todo eso no hubiera sido Rey de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo, esa fue su mejor defensa, así encontró blindaje para no quebrar nunca antes de tiempo, sucede que nunca sabemos cuando llega ese tiempo. O no lo avizoramos o no lo queremos ver.

Sin todo eso no hubiera paralizado a un país, Chavez no hubiera peleado con el ni jamas  Cotto le hubiese dado chance de enfrentarlo en el Madison, casi su casa.

El deporte de alto rendimiento no es deporte, al menos no es ese juego lúdico que practicamos en el secundario ni en el club con los amigos. El boxeo es un negocio y el que no lo entienda así, sufrirá. Sergio lo supo y tuvo que entregar veinte años de vida por seguir su propio mandato. Y a la vida propia cada uno le pone el precio que quiere.

Quien quiere leer que lea… me atrevo a decir que, no hay que depender de la gente, ya basta de esa avidez de reconocimiento o conocimiento… ese bendito juego de palabras que acarrea a una persona hace años. La gente ha puesto en el sueño de este atleta su propio sueño, y la gente no tiene esfuerzo en su merito, no tiene ardor en sus heridas y no ha pasado hambre en sus pesares. Su sueño y su realidad es suya, La gente solo vive vidas ajenas por el miedo a fracasar por el temor a triunfar, y hasta el mismo Martinez se ha dado el gusto de morir a su manera. En el vestuario estaba escribiendo la caída. Su rostro. su mirada, su semblante, su risa ausente, su animo perdido. Quien lo ha conocido al menos una estrofa de su vida pudo avizorar que no era el mismo que vivía un combate como el día de su cumpleaños, así como lo pintaba el, como el día de la gran fiesta. Ni su vestimenta fue seguramente la que el hubiera escogido para una gala memorable.

La mayoría de los atletas que no los acompaña el talento desmedido, les queda el sacrificio obstinado para imponerse. Y como reprocharle? Si era su sueño, por el cual lloró, rió, murió y se reinventó. Con decisiones acertadas y con yerros imperdonables por el resto de los mortales, pero en esto de ser “alguien de élite” a cualquier precio, como siempre proclamó, había que pensar en uno mismo. Implicara lo que implicara. Tuvo sus frutos enormes, por lo anteriormente mencionado y porque en el final de su carrera pesaran mas sus exóticas hazañas que sus vergüenzas efímeras.

…Cuando el momento hostil se vuelva mas cruento, cuando las luces se apaguen, cuando los mercenarios le secuestren el alma y cuando pese a los millones la paz no la encuentre pronto, le auguro,  Abraza a tu gente Sergio!

El sueño siempre estuvo alto, rodearte de los colosos fue premisa,  y no había freno, no había modo, no había manera de que encuentre consuelo con otro logro. En principio era ser el mejor libra por libra, después pelear con Mayweather, después ser Campeón unificado, después ser millonario o mas, luego la chance con Pacquiao y hasta machacar tu cuerpo para llegar a 68 kilogramos otra vez, como cuando comía una naranja por día. No escribo desde la ocurrencia.

Alguna vez dijo que su sueño era tan alto que no sabia si tendría el tiempo para construirlo y que los de atrás venían con el mismo hambre que él y con juventud.

Toda una vida constituida desde un sentimiento que duele, que asfixia que oprime y que ahoga. Entiendo que en el ultimo concepto radica la gran ilustración, una sensación exacerbada con salir a flote del ahogo, de salir del fondo. Un fondo en donde vivió muchos años, aquellos de crecimiento y contención.

Los hombres nobles eluden un esfuerzo realizando otro mucho mayor. Por no arrancar una rosa, construyen un palacio. Por no escuchar un reproche, ejercen la rectitud toda la vida. Por no bajarse del caballo, conquistan el Asia.”

Sergio Martinez no fue ni mas ni menos que un condenado a sus presiones de ser el mejor del mundo, y cuando el objetivo no llega en esa dimensión, lo mas importante es lo que para uno es importante, y estimo no debió ser nada mas alejado que disfrutar del del CAMINO recorrido, porque ese siempre debe ser el objetivo. El trayecto, el trazo y los mismos avatares mencionados. 

Quisiera cerrar mis reflexiones con una estrofa de la saga de un personaje que ha marcado profundamente mi infancia y mi adolescencia, Rocky Balboa.

Déjame decirte algo que ya sabes.
El mundo no es arco-iris y amaneceres.
En realidad es un lugar malo y asqueroso.

Y no le importa lo duro que seas,
te golpeará y te pondrá de rodillas,
y ahí te dejará si se lo permites.

Ni tú ni nadie golpeará tan fuerte como la vida.

Pero no importa lo fuerte que puedas golpear,
importa lo fuerte que pueda golpearte
y seguir avanzando,
lo mucho que puedas resistir,
y seguir adelante.
¡Eso es lo que hacen los ganadores!

Ahora, si sabes lo que vales,
ve y consigue lo que vales.
Pero debes ser capaz de recibir los golpes
y no apuntar con el dedo y decir que eres
lo que eres por culpa de ese o el otro.
¡Eso lo hacen los cobardes!
¡Y tú no eres un cobarde!
¡Tú eres mejor que eso!”

Gracias por su boxeo Señor Martinez,, levántese Campeón, que conformarse y dejar de insistir es como ver a alguien ahogándose y dejarlo morir…

 

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